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Ojo con las velutinas, que están echadas al monte

M. Cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

FORESTAL

Ana Garcia

El Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia emprende una campaña entre empresas del sector forestal para prevenir los riesgos ante la presencia de este insecto. Y dice que no hay que empezar a desbrozar sin mirar

23 may 2021 . Actualizado a las 20:05 h.

Desde que la avispa velutina desplegó su ejército en Galicia, el monte y los jardines se han convertido en un campo de minas. Sus nidos, ocultos entre el matorral o entre las ramas de los árboles, pueden convertirse en una bomba que estalla con un pequeño toque de la desbrozadora. Ahora que tanto particulares como empresas están en plena campaña de desbroce y limpieza forestal, desde el Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (Issga), dependiente de la Consellería de Emprego e Igualdade, han lanzado una campaña con la que pretenden instruir a unas 600 empresas del sector forestal sobre prácticas preventivas en el monte de cara a blindarse contra el ataque de estos batallones de insectos. Sus consejos, aunque puedan parecer básicos, resultan imprescindibles para evitar un ataque inesperado. Nunca está de más recordarlos.

Antes de ponerse manos a la obra, hay que mirar, hacer una labor de reconocimiento para ubicar el lugar en el que podrían ocultarse esos nidos. Una vez localizados, lo ideal es mantener una distancia de seguridad en torno a ellos de unos 5 metros. No hay que dañarlos, ni golpearlos. tampoco es recomendable tocar las ramas que pudieran sostenerlos. «Antes de hacer cualquier trabajo —explica Adela Quinzá-Torroja, gerente del Issga—, hay que hacer un reconocimiento en cornisas, cunetas, árboles o arbustos para comprobar que no haya ningún nido y, de verlo, no hay que hacer movimientos bruscos».

La señalización de la zona en la que se ha hallado el nido es también importante para proteger a los compañeros de equipo. Y, como no, dar el aviso de la presencia del nido al 012. Cualquier prevención es poca. «No deben hacerse los trabajos en esa área hasta que no retiren el nido, una labor para la que hay que llamar al 012», dice la gerente de este instituto.

Pero qué hacer cuando, pese a todo esto, se produce un ataque. Las instrucciones son claras: buscar refugio rápidamente y proteger zonas clave como la cara (sobre todo os ojos). No es extraño que este insecto ataque en la parte de atrás del cuello. De ahí que sea bueno proteger esa zona con una pieza de ropa o con las manos. En la huida no hay que realizar movimientos bruscos porque lo mejor es alejarse lentamente. Las personas alérgicas deben llevar encima la medicación necesaria . Y ojo, ante un ataque no hay que empeñarse en eliminarlas porque al ser esmagadas emiten un olor que atrae a más velutinas. No hay que olvidar que no es recomendable tampoco acudir a ayudar a alguien atacado por estas avispas. En ese caso, hay que llamar al 112, desde donde indicarán cómo actuar.

Todos estos consejos son los que se dan en los carteles y documentos que se repartirán entre las empresas del sector forestal. Porque, como explica Adela Quinzá-Torroja la campaña va dirigida a tres grupos de personas diferentes: «Un primer grupo son los pequeños empresarios del sector forestal, también hay un acuerdo con un centro especial de empleo Cegasal porque realizan labores de jardinería y luego para la población en general».