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Lourizán trabaja para rejuvenecer sus secuoyas gigantes

Somos Agro REDACCIÓN

FORESTAL

El centro dependiente de Medio Rural trabaja en la multiplicación de los bancos de clones de coníferas para estar preparado ante las consecuencias del cambio climático en los montes

20 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay un lugar en el mundo en el que uno tiene la sensación de ser un habitante de Liliput. Sobre todo porque al pasear tiene que ir mirando hacia arriba, como hacen las copas de los árboles buscando la luz del sol.  Es el parque nacional de Yosemite, en California, un paraje en el que crecen secuoyas gigantes que llegan tan alto que, a veces, ni alcanza la vista. Por el medio del tronco de algunas de ellas hasta han construido un túnel para que crucen los coches. Pero hay otro lugar, mucho más cerca, que guarda semillas de esos árboles milenarios. Es el Centro de Investigación Forestal de Lourizán, un espacio dependiente de Medio Rural, que trabaja ahora en la revitalización de unos recursos genéticos que ha ido acumulando desde los años ochenta. Su objetivo es estar preparados ante la aparición de nuevas plagas o ante los cambios que pueda suponer para el monte gallego el cambio climático. Por eso, los expertos del centro trabajan en la mejora genética de especies de coníferas como esas secuoyas gigantes, o su variedad roja. Por no hablar, como no, «do piñeiro de Oregón», cuya madera estuvo tan de moda para hacer los muebles de cocina en los ochenta. 

Lo que está haciendo el equipo de investigadores del centro es realizar un trabajo silvícola para poner en valor esos bancos de clones haciendo copias que valgan luego para reproducirlos en otros terrenos públicos, logrando de ese modo su rejuvenecimiento y conservación. 

De ahí que el equipo de investigadores de este centro está trabajando para poder mejorar los clones para obtener árboles más jóvenes en otras parcelas públicas.

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