Cabras y ovejas se alistan como agentes forestales para limpiar el monte

Cada ejemplar de caprino adulto come unos 2,5 kilos de materia vegetal seca al día, mientras que cada ovino llega a los 3


redacción

No tienen batería, ni funcionan con un motor de gasolina. Porque ellas son desbrozadoras naturales que no tienen miedo a las alturas ni a las pendientes. Las cabras, como buenas acróbatas, están acostumbradas a pastar en equilibrio. Son ágiles, ligeras. De ese modo pueden desbrozar tanto laderas de los montes de Os Ancares como las praderas del interior de A Coruña. Son máquinas vivas todoterreno, que respaldadas por su capacidad para ingerir entre 1,5 y 2,5 kilos de materia vegetal seca al día más otros 500 gramos de brotes de matorral y hojas, las convierten en grandes bomberos forestales.

Esa capacidad para mantener limpio el monte es de la que echan mano desde la Interprofesional Agroalimentario del Ovino y del Caprino (Interovic) para lanzar una campaña a nivel europeo con la exaltan esa capacidad para el mantenimiento de los bosques para fomentar, al mismo tiempo, su consumo. De ahí que sean ideales para estimular la economía del medio rural.

Pero las que no andan a la zaga de las cabras en cuanto a su capacidad desbrozadora son las ovejas. Los datos que maneja Interovic hablan de que un animal adulto de esta especie es capaz de comer en un solo día entre 2 y 3 kilos de materia seca, incluidos brotes de matorral. De este modo, cabras y ovejas pueden convertirse en agentes forestales que velen por la seguridad pública en las aldeas de Galicia. De hecho, es una de las alternativas que estimula la Consellería de Medio Rural dentro de su plan de limpieza de las franjas que rodean las aldeas con peligro de incendio.

De hecho, más allá de las 68 parroquias priorizadas por ese departamento de la Xunta por riesgo de incendio, el Seaga ofrece limpiar la biomasa en las franjas de protección de otras aldeas al mismo precio de 35 euros anuales por cada mil metros cuadrados cuando los propietarios se comprometan a realizar alguna actividad en esos terrenos que evite que vuelva a crecer la maleza. Entre esas salidas está la cría de ganado ovino y caprino, cuya presencia evitaría que la maleza vuelva a copar esas franjas.

Desde la Sociedade Galega de Pastos avanzan que están trabajando con Medio Rural para atajar lo que entienden como «un problema de seguridade pública». Aunque reconocen que no es una labor fácil, están analizando cómo implantar la cría de este ganado en esas zonas de seguridad de las aldeas porque, como avanzan fuentes de esa sociedad, «non hai un rebaño en cada aldea».

Otros animales bombero

Más allá de que sea más o menos complicado introducir animales en las aldeas con riesgo de incendio, los propios vecinos de áreas donde recurrentemente hay fuegos reconocen que cuando había ganado en el monte, años atrás, había mucho menos riesgo.

Para convertirse en bombero no hace falta ser únicamente oveja o cabra, el porco celta también ha demostrado en montes comunales como el de Carballo, en Friol, ser un desbrozador excelente.

Y lo mismo ocurre con las vacas cachenas que pastan en los montes de Ourense. Lo que está claro es que cuando el monte produce, el riesgo es menor.

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
3 votos
Tags
Comentarios

Cabras y ovejas se alistan como agentes forestales para limpiar el monte