Vino y la salud en el Parlamento Europeo: científicos y eurodiputados analizan el consumo moderado en la dieta

Somos Agro REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

El Parlamento Europeo celebró un debate sobre el vino y la salud
El Parlamento Europeo celebró un debate sobre el vino y la salud

Analizan el papel de los patrones de consumo en la salud pública y defienden que las políticas europeas se basen en la evidencia científica respetando el patrimonio cultural y rural

01 oct 2026 . Actualizado a las 10:39 h.

Científicos, responsables políticos y representantes del sector vitivinícola europeo se reunieron en el Parlamento Europeo para celebrar el encuentro Debates sobre salud: ¿Puede el vino formar parte de un estilo de vida saludable?. La jornada estuvo organizada por el Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV) —asociación a la que pertenece la Federación Española del Vino— junto al eurodiputado italiano Dario Nardella, del grupo de los socialistas europeos (S&D), en un momento en que las instituciones internacionales intensifican sus políticas de prevención contra el cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras patologías no transmisibles.

Durante la apertura, la presidenta del CEEV, Marzia Varvaglione, afirmó: «Somos plenamente conscientes de los riesgos asociados al consumo abusivo de alcohol y defendemos firmemente la moderación, la educación y la toma de decisiones informadas. Las políticas europeas deben basarse en la evidencia científica y distinguir entre los patrones de consumo perjudiciales y el consumo moderado de vino dentro de un estilo de vida equilibrado. Nuestro objetivo no es fomentar el consumo, sino preservar una cultura en la que los adultos que eligen disfrutar del vino puedan hacerlo de forma consciente y responsable».

En la mesa redonda se abordaron las enseñanzas de las Blue Zones o zonas de longevidad como Cerdeña, Ikaria y Nicoya. El doctor Gianni Pes, investigador de la Universidad de Sassari, explicó que «la principal enseñanza de las Blue Zones es que no existe una única clave para alcanzar la longevidad. En lugares como Cerdeña, esta se sustenta en un estilo de vida que combina actividad física diaria, alimentación tradicional, fuertes vínculos familiares y comunitarios, interacción social y convivencia. El vino ha formado tradicionalmente parte de este modelo de vida, generalmente consumido con moderación y durante las comidas, aunque constituye solo uno de los muchos elementos que lo integran. Aunque la relación entre vino y salud sigue siendo compleja y objeto de debate científico, debe analizarse dentro de este contexto más amplio de alimentación, relaciones sociales y hábitos de vida».

Por su parte, el profesor Attilio Giacosa, gastroenterólogo y presidente del Instituto para la Investigación sobre Vino, Alimentación y Salud de Italia (IRVAS), señaló: «La ciencia nos obliga a abordar la complejidad de los fenómenos y a evitar enfoques simplistas. El consumo abusivo de alcohol es indiscutiblemente perjudicial y existen personas y circunstancias en las que no debe consumirse en absoluto. Al mismo tiempo, la investigación científica debe tener en cuenta factores como la cantidad consumida, los patrones de consumo, la ingesta durante las comidas y el contexto general de la dieta y del estilo de vida. Nuestra responsabilidad como científicos es garantizar que tanto la información pública como las políticas reflejen esa complejidad».

En la clausura del acto, el eurodiputado Dario Nardella defendió la necesidad de combinar una estrategia de prevención sanitaria con políticas fundamentadas en la ciencia y en las tradiciones agrícolas europeas: «La protección de la salud pública debe seguir siendo una de nuestras principales responsabilidades políticas. Para que las políticas de prevención sean eficaces, deben apoyarse en la ciencia y reconocer la complejidad de los estilos de vida, las dietas y los comportamientos de las personas. El vino forma parte esencial del patrimonio agrícola, económico y cultural de Europa. Nuestra responsabilidad es escuchar a la ciencia y desarrollar políticas que protejan a los ciudadanos sin perder de vista la realidad de nuestros territorios, nuestras comunidades rurales y nuestra cultura».

Finalmente, el secretario general del CEEV, Ignacio Sánchez Recarte, concluyó: «Este encuentro ha puesto de manifiesto la importancia de mantener un diálogo abierto entre la comunidad científica y los responsables políticos mientras Europa define su estrategia frente al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles. Necesitamos un enfoque global que involucre a toda la sociedad, en el que todos los actores implicados puedan sentarse a la misma mesa, con la ciencia, la responsabilidad y la educación como principios fundamentales».