Martín Códax adelanta su vendimia y abandera la defensa del pago de un precio justo por la uva
AGRICULTURA
La bodega ha firmado y renovado 93 contratos de suministro con viticultores titulares de unas 40 hectáreas y con un precio medio de 1,72 euros por kilo
17 ago 2026 . Actualizado a las 21:26 h.A finales de la próxima semana, los sonidos de la vendimia correrán entre las cepas de Martín Códax. La bodega cuenta con iniciar los trabajos de recogida de la uva a partir del día 19, aunque la fecha definitiva dependedrá de los últimos controles de maduración. Es lo que ocurre cuando el trabajo depende de la naturaleza: se pueden tomar todas las precauciones, se pueden afinar las previsiones, pero siempre entra en juego un componente de azar vinculado al tiempo. Si todo sale tal y como está planificado, este sería el inicio de vendimia «más temprano de la historia de la bodega». Miguel Tubío, el director técnico de Martín Códax, recuerda que la del año pasado «ya fue una campaña excepcionalmente adelantada». Y parece que este año «volveremos a adelantar el inicio entre cinco y siete días; si lo comparamos conel promedio delos últimos diez años, el adelanto se acerca ya a las tres semanas».
El aumento de las temperaturas y la aceleración del ciclo de la vid explican el adelanto de una campaña en la que se espera recoger un fruto con «una buena maduración y una acidez equilibrada». En cuanto a las cantidades de uva previstas, se calcula que la producción será «aproximadamente un 20 %inferior a la del año pasado, en niveles similares a los de 2024». La razón hay que buscarla, sobre todo, al agua: desde marzo se han registrado en O Salnés 180 litros por metros cuadrado, frente a los 450 de promedio. Esa situación de estrés hídrico ha afecado a las viñas jóvenes ya las situadas en suelos poco profundos.
A pesar de esa menor producción por viñedo, Martín Códax quiere que las entradas totales de uva en bodega sean similares a las del año pasado. Y confía en lograr ese objetivo a través de tres vías: la entrada en producción de algunas de sus nuevas plantaciones; el crecimiento de la superficies de los socios y la renovación y ampliación de contratos con viticultores colaboradores. En concreto, la bodega ha firmado o renovado 93 contratos correspondientes a un total de 40 hectáreas. Tendrá un vigor de tres años y establece un precio medio de 1,72 euros por kilo. Los contratos, recalcan desde la bodega, «cumplen los requisitos establecidos en la Ley de la Cadena Alimentaria», que establece entre otras cosas la obligatoriedad de formalizar el acuerdo, un plazo máximo de pago de 30 días y que el precio sea superior al coste efectivo de producción.
Son unas exigencias que Martín Códax apoya y respalda. «Ante todo, somos viticultores. Y por eso tenemos la responsabilidad de defender a los productores y de garantizar que se cumpla la ley». Este año, en el que sindicatos y organizaciones agrarias temen juego sucio con el precio de la uva, la bodega cambadesa hace un llamamiento a todos los actores implicados en este asunto. Juan Vázquez, el director general, recuerda a la Administración, que «debe vigilar que se respeten las condiciones establecidas y que ningún viticultor se vea obligado a aceptar condiciones que no cumplan la normativa». Pero se dirige también Vázquez a los propios viticultores, invitándolos a ejercer sus derechos y a denunciar cualquier tipo de incumplimiento. «Es importante que los viticultores sepan que la ley les ampara y que no tienen por que aceptar condicionesabusivas. Si existe un incumplimiento, deben denunciarlo».
Si Martín Códax ha decidido este año ampliar la base de viticultores con los que trabaja es por una necesidad evidente: la bodega sigue creciendo; sus ventas aumentaron un 8 % el año pasado y parece que este 2026 se cerrará con cifras muy similares. Ese aumento de las ventas se ha construido, princpalmente, sobre los mercados internacionales, que «están abriendo nuevas oportunidades para el albariño». En el caso de esta bodega, destacan el tirón que sus elaboraciones están teniendo en el mercado de EE.UU, donde «crecen a tasas de dos dígitos, reflejando el potencial de una variedad llamada a consolidarse como una de las grandes referencias de los vinos blancos frescos». Así lo recogía ya en 2023 un informe del Boston Consulting Group, que planteaba incrementar un 50 % las exportaciones de Rías Baixas, centrando la atención en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.
