Las previsiones de una cosecha abundante tensan el mercado de la uva en Rías Baixas
AGRICULTURA
Los viticultores denuncian que hay bodegas que ya les han comunicado que no van a recoger toda la cosecha, Unións Agrarias habla de una estrategia para bajar los precios y Asaga reclama que se ponga freno a la entrada de nuevas concesiones en la denominación de origen
21 jul 2026 . Actualizado a las 10:02 h.En la parroquia de Nantes, en Sanxenxo, hay alrededor de un centenar de viticultores de Rías Baixas. Algunos de ellos recibieron, a principios del mes de junio, un aviso de su bodega de que este año solo les iban a recoger la mitad de su cosecha. Una situación que reconocen también en Unións Agrarias (UU.AA) y en la Asociación Agraria de Galicia (Asaga). Las previsiones de una cosecha abundante en esta denominación de origen están provocando tensiones en el mercado de la uva. Para UU.AA. esta situación es una estrategia de algunas bodegas para bajar el precio de la uva. Desde Asaga, en cambio, reclaman al consello regulador que debata, de una vez por todas, su propuesta para prohibir la entrada de nuevas concesiones de plantación en esta denominación de origen.
«A Festa do Albariño de Meaño, xunto co a de Cambados é un motivo de orgullo para todos os que vivimos e sentimos esta terra. Pero este ano non podemos esquecer unha realidade que doe: detrás de cada copa hai un viticultor que leva un ano enteiro traballando sen descanso, e moitos deles non saben se poderán vender a súa colleita. Outros terán que facelo por debaixo do custo de produción, condenándoos a traballar a perdas», explica uno de estos viticultores sanxenxinos. Reclama al consello y a la Xunta que actúe con urgencia «ante a delicada situación que atravesa a viticultura».
Los viticultores dicen que esta situación no es consecuencia de un hecho puntual, sino que es el resultado de una falta de planificación estratégica, pues durante años se impulsó el crecimiento de la producción sin abrir nuevos mercados. Por eso reclaman a la Xunta la convocatoria inmediata de una mesa de crisis, medidas extraordinarias que garanticen la recogida de toda la cosecha, transparencia sobre las existencias reales de vino y una planificación que evite que una situación como esta vuelva a repetirse, entre otras cosas. «O prestixio da denominación non dependen unicamente da calidade dos seus viños, senón tamén da capacidade de garantir a viabilidade económica dos viticultores», concluyen.
«O prezo da uva nin o sabemos», lamenta Julio Reboredo, portavoz de la Asociación Agraria de Galicia. Sostiene que este año «non se vai dar absorbido a cantidade de uva que hai con tarxeta e quedarán entre tres e cinco millóns de kilos de uvas colgadas». Explica que se están dando casos diferentes en las bodegas: hay quien ha decidido echar a todos sus viticultores, otros solo a un porcentaje de los mismos y unos terceros que cogerán uva, pero no toda. «Todos esos viticultores que quedaron fóra van ter que colocar a uva sen prezo e esa oferta vai facer baixar os prezos», añade.
El problema, añade, es que desde Asaga se temen que esta no sea una situación que afecte a un solo año. «Se fóra puntual poderíase solventar, pero creo que este vai ser o primeiro de moitos anos nos que haberá problemas», explica Reboredo. Por eso se pregunta qué medidas se están tomando desde el consello para buscar una solución. Ellos presentaron una moción para reclamar que se frene la entrada de nuevas plantaciones en Rías Baixas. Pero todavía no ha sido debatida en pleno. «Confiamos en que sexa debatida a fin de mes ou nun pleno extraordinario pero temos que tomar unha decisión antes do 1 de novembro», asegura. Esa es la fecha tope para comunicarle la decisión al ministerio y que pueda aplicarse.«Non podemos tomar outro tipo de medidas mentras se sigan a autorizar novas plantacións. Esta medida non vai causar efecto a medio plazo, porque todo o que hai concedido se vai poder plantar», concluye.
En Unións Agrarias temen que todo este escenario sea una estrategia de las bodegas para bajar el precio de la uva. «Hai adegas que están dicindo que non van coler toda a uva. Queren baixar o prezo. Intentáronno primeiro no consello regulador, reducindo rendementos, e agora quren facelo en A, dicindo que non van recoller a colleita», explica Carlos Basalo. Sostiene que parte de este problema se solucionaría si las ayudas que la Xunta concede a las bodegas estuvieran condicionadas a un compromiso de compra uva o de pagar precios por encima de costes por ella. «É certo que as adegas teñen viño e que o consumo caeu, pero iso tampouco implica que se poidan tirar os prezos da uva porque o viño segue vendéndose igual de caro», concluye.
Dos millones de euros de la Xunta para financiar la compra de uva
La conselleira de Economía, María Jesús Lorenzana, vistió el pasado sábado Adegas Valmiñor, en O rosal, para dar a conocer la línea de ayudas que habilitará su departamento para financiar la compra de uvas. La partida será de dos millones de euros, las subvenciones se convocarán el próximo día 28 y los interesados podrán solicitarlas a partir del 5 de agosto.
La Xunta lleva desde el 2023 convocando estas ayudas con el objetivo de ayudar a las bodegas a afrontar uno de los momentos de mayor esfuerzo financiero del año, puesto que les facilita adquirir la cosecha de uva y efectuar el pago a los viticultores en los plazos establecidos. No hay que olvidarse que, tras la modificación de la Ley de la Cadena, las empresas están obligadas a abonar en treinta días toda la uva que compren, lo que supone un esfuerzo financiero importante. Con estas subvenciones, Economía busca darles liquidez y el acceso a financiación en condiciones más ventajosas, puesto que subvenciona los intereses y las comisiones de las operaciones de préstamo formalizadas para la adquisición de la uva.
Según explicó la propia Lorenzana, esta es una convocatoria en régimen de concurrencia no competitiva, a la que podrán acogerse los préstamos formalizados entre el 1 de septiembre y el 30 de diciembre de este año. Sumando las tres convocatorias de estas ayudas que ha habido, se han acogido a estos apoyos 119 bodegas, lo que ha movilizado más de 41,7 millones de euros en financiación y 2,1 millones de euros en subvenciones concedidas.
Economía recuerda que las cinco denominaciones de origen y las cuatro indicaciones geográficas del vino integran a un total de 13.400 viticultores y a 479 bodegas, con un valor económico de vino comercializado superior a los 200 millones de euros. En este contexto, el objetivo de esta línea de financiación es contribuir a la competitivad de un sector estratégico para la economía gallega y para el medio rural.
