El producto se promociona en Santiago de la mano del chef Iago Pazos, que elaboró una tapa fusionando las cocinas gallega y extremeña
08 jul 2026 . Actualizado a las 09:55 h.Si hay un acompañante perfecto para el pulpo gallego ese es, sin duda, el pimentón. Por eso los responsables de la denominación de origen Pimentón de la Vera se desplazaron esta semana a Santiago para promocionar este producto como un ingrediente más de la cocina gallega y demostrar la buena harmonía que existe entre estos dos alimentos. Fue el chef Iago Pazos, del restaurante Abastos 2.0., el encargado de realizar el maridaje, presentando una tapa con ambos productos que pudieron probar todos los que en aquel momento se encontraban paseando por la plaza de abastos de la ciudad. Pulpo con patata, cereza del Jerte y sala emulsionada de Pimentón de la Vera fue el plato que elaboró Pazos y que conquistó a los presentes.
La denominación de origen extremeña quiso sorprender a los consumidores gallegos con una actividad en la que también se repartieron muestras de este ingrediente en sus versiones dulce, picante y agridulce. El acto se completó con la actuación musical del grupo Cuerdas Atlánticas, que fusiona la tradición de los instrumentos de cuerda con una visión contemporánea. Pazos, por su parte, protagonizó la demostración de cocina en diecto y mostró a los asistentes las cualidades de una cocina que combina el respecto por la materia prima gallega con una mirada actual. También explicó los puntos de conexión que existen entre el producto local de Galicia y de Extremadura, recordando que el Pimentón de la Vera llegó a las cocinas gallegas de la mano de los arrieros maragatos que lo traían de su comarca de origen y lo intercambiaban por pulpo seco, actividad que dio origen al famoso pulpo á feira.
Pilar Díaz, técnica de la denominación de origen extremeña, relató a la audiencia las características de este ingrediente, que es 100 % natural, sin aditivos y que aporta sabor, color y aroma a la concina atlántica, además de su característico toque ahumado. Los pimientos con los que se elabora este pimentón se secan exclusivamente con humo de leña de encina y roble. El dulce es el más suave, mientras que el picante tiene un pronunciado picor al paladar y el agridulce, menos conocido en la cocina gallega, tiene un sabor intenso, dulce al principio pero con un suave retrosgusto picante.
«Es, sin duda, la variedad menos conocida de nuestra denominación de origen. y también la que tiene un recorrido más apasionante por descubrir. No es una mezcla de dulce y picante, sino un pimentón con personalidad propia, elaborando exclusivamente con pimientos Jaranda y Jariza», añadió Díaz en referencia al agridulce. Explicó, además, que este «entra en boca con dulzor, evoluciona y termina con un ligero y elegante toque picante. Precisamente por esa complejidad creemos que tiene un enorme potencial en la cocina atlántica y una elaboración con pulpo gallego aporta el escenario perfecto para demostrarlo», concluyó.
