Unións Agrarias propone activar ahora la emergencia cinegética del jabalí para evitar daños en el maíz

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Imagen de una finca de la comarca del Deza en la que el jabalí causó serios daños al cultivo del maíz
Imagen de una finca de la comarca del Deza en la que el jabalí causó serios daños al cultivo del maíz

La organización insta a la Xunta a actuar de manera preventiva y a diseñar, en colaboración con los tecores, planes preventivos en las zonas donde predomina este cultivo para evitar las pérdidas que causa este animal

18 jun 2026 . Actualizado a las 09:44 h.

Galicia tiene plantadas actualmente plantadas más de 70.000 hectáreas de maíz forrajero, el que emplean los ganaderos gallegos para dar de comer a sus vacas. Del éxito de esta cosecha dependerán, en buena medida, los costes de producción de las explotaciones lácteas y de vacuno de carne, pues la alimentación de los animales supone un importante porcentaje de los gastos en cualquiera de estas granjas. Sin embargo, un año más, la cosecha se ve amenazada por los ataques del jabalí. Ante esta situación, Unións Agrarias considera que ha llegado el momento de tomar medidas y pide a la Consellería de Medio Ambiente que active ahora la emergencia cinegética y que obligue a los tecores ubicados en municipios donde hay amplia presencia de este cultivo a diseñar un plan preventivo. Considera que, de esta forma, se podrían reducir cuantiosamente los daños.

Según esta organización agraria, el jabalí causa en Galicia todos los años daños por valor de 14 millones de euros. No solo hace estragos en el maíz, sino también en otros cultivos como la huerta, la castaña o el viñedo. «É un problema estrutural do agro», sostiene Jacobo Feijoo, responsable de Desarrollo Rural del sindicato. En las explotaciones de maíz, los ataques del jabalí encarecen de media entre un 4 y un 5 % los costes de alimentación, cifra que en determinadas granjas donde la presencia de esta especie es muy acusada puede incrementarse hasta el 12 o el 20 %. Por eso es necesario tomar medidas, insiste Feijoo, y buscar la forma de anticiparse para evitar que en esta campaña se repitan los daños.

Unións Agrarias explica que, en los campos de maíz, el jabalí ataca en dos ocasiones. La primera, durante el mes de junio, cuando se produce la siembra. Después, desaparece hasta agosto, que es cuando comienzan a aparecer las primeras espigas. «Creemos que se deberían aproveitar os meses de xullo e agosto para tomar medidas preventivas que eviten ese ataques», asegura Feijoo. Por eso solicita a la Consellería de Medio Ambiente que active la emergencia cinegética durante estos dos meses en todos aquellos municipios donde hay una importante presencia del cultivo del maíz. Reclama, además, que se incorpore la obligación de que los tecores elaboren un plan preventivo de daños, para que actúen también en estos meses y evitar así los daños al maíz.

Desde Unións Agrarias destacan la cantidad de quejas que reciben a diario de ganaderos que han sufrido daños en sus plantaciones. Y sostienen que la presencia de este animal se ha convertido en un problema estructural, por lo que es necesario probar nuevas medidas. Según Feijoo, la emergencias cinegética se ha aplicado hasta ahora en épocas del año que coinciden con el período de caza, «pero non en veda e en zonas donde hai máis daños no millo». En su opinión, esto sería «algo novedoos que podería funcionar». En cuanto al plan de prevención que deberían implantar los tecores, «consistiría en que fixeran un calendario de actuacións que permitira alexar ao xabaril da zona de cultivos entre xullo e agosto», afirmó. De esta forma, «traballando nun período curto do ano poderiamos ter grandes resultados», concluye. 

«Existe moita indignación no sector porque é evidente que hai un incremento dos danos. Por iso necesitamos solucións e que se convoque a mesa de traballo», añadió Félix Porto, vicesecretario general de Unións Agrarias. Recuerda, además, que agricultores y ganaderos no son los únicos perjudicados por esta especie, que causa una media de 14 accidentes de tráfico al día. E incidió en que «non pode ser que os produtores sexan os que alimenten á fauna salvaxe». 

Considera que la caza social no puede ser la única solución a este problema, pues los tecores tienen cada día menos gente y menos recursos. Y recuerda que esta especie es responsable de otros problemas, como la extensión de la peste porcina africana, contra la que Cataluña lleva meses luchando. «Temos que establcer unha líña de colaboración cos tecores e buscar unha solución rápida e efectiva para reducir o número de xabarils», añadió. Porque solo en la temporada 2024-2025 hubo en Galicia 4.300 avisos por ataques de este animal.