El sector del vino en el mundo: menos viñedo y menos consumo

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

En España, la superficie que ocupa el viñedo no deja de disminuir
En España, la superficie que ocupa el viñedo no deja de disminuir MARTINA MISER

El último informe de la Organización Internacional de la Viña y el Vino revela que los aranceles, el clima y las nuevas tendencias de consumo están impulsando una adaptación de esta actividad económica

08 jun 2026 . Actualizado a las 15:39 h.

Tanto la superficie que ocupa el viñedo en el mundo, como el consumo de vino, llevan años con tendencia a la baja. Y así lo recoge también el último informe de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). Este documento deja claro que, en el último año, han vuelto a caer las cifras relativas a estos dos parámetros, pero también que esto no tiene por qué ser una mala noticia. Según el director de esta entidad, John Barker, estas cifras dan fe de la resiliencia del sector, que está buscando nuevas oportunidades de mercado al tiempo que ajusta su capacidad de producción en función de la demanda. 

«En los últimos años, el sector se ha ido adaptando a los continuos retos climáticos, económicos y sociales», explica Barker, quien recuerda también que el pasado año «las perturbaciones en el comercio internacional, provocadas por las políticas arancelarias constituyeron un impacto externo más que los productores, exportadores y la cadena de suministro tuvieron que gestionar». Sin embargo, «el sector está demostrando su resiliencia y el comercio y el valor de los productos se mantienen sólidos», añade al tiempo que destaca la oportunidad que pueden suponer los recientes acuerdos comerciales. 

Así, la superficie que ocupa el viñedo en el mundo se reduce por sexto año consecutivo y, actualmente, solo hay siete millones de hectáreas, lo que supone un 0,8 % menos que el pasado año. Curiosamente, este descenso afecta más a países tradicionalmente productores, como España y Francia, donde esta cifra cae un 1,3 % y un 4,4, %, respectivamente. En otros países, como Brasil, este cultivo está cada vez más en auge y, solo en un año, su superficie ha crecido más de un 9 %. También India ha mantenido un crecimiento sostenido durante los últimos años, lo que le ha permitido ya ser el séptimo país con más viñedo del mundo

Algo parecido sucede con la producción. Se estima que, durante el año pasado, se produjeron 227 millones de hectolitros, una cantidad ligeramente superior al mínimo histórico registrado en el 2024, pero que supone solo un incremento del 0,6 %. Aún así, este es ya el tercer año consecutivo de niveles bajos, situándose un 9,4% por debajo de la media de los últimos cinco años. En este caso han influido las condiciones meteorológicas, pero también la decisión de algunas regiones de reducir su capacidad productiva. También aquí se observa que los principales países productores, como Italia, España o Francia, son los que más acusan esta caída. En nuestro país, por ejemplo, la producción alcanzó los 27,8 millones de hectolitros, un 7,7 % menos que hace un año y un 16,6 % inferior a la media de los últimos cinco años.

Mientras en Europa la producción de vino disminuye, en otros países como Brasil, Nueva Zelanda o Sudáfrica, el crecimiento alcanza los dos dígitos. Hay que tener en cuenta que la producción de estas regiones es todavía muy inferior a la de otras como España. Así, Brasil produjo 2,8 millones de hectolitros, lo que supuso un crecimiento del 80 %. Nueva Zelanda, por su parte, elaboró 3,7 millones de hectolitros, una subida del 31 %, y Sudáfrica 10 millones de hectolitros, un 16 % más.

El descenso en la superficie y en la producción viene causado, en parte, por la caída del consumo. El informe reconoce que el consumo mundial de vino alcanzó los 208 millones de hectolitros en el 2025, lo que implica una caída del 2,7 % con respecto al 2024. Esta cifra consolida una tendencia negativa iniciada en el 2018, acumulando una pérdida del 14 % en solo siete años. De nuevo aquí hay diferencias entre los distintos países. El consumo global se concentra en unos pocos países, con Estados Unidos a la cabeza. Allí se bebieron 31,9 millones de hectolitros, que son un 4,3 % menos que un año antes. Francia es el segundo país donde más vino se consume y registró un descenso del 3,2 %, seguido de Italia (-9,4 %), Alemania (-4,3 %) y Reino Unido (-2,4 %). 

España ocupa el sexto lugar en el ránking mundial de consumo, pero también aquí la tendencia fue negativa durante el pasado año, con una caída del 5,2 %. Por el contrario, en Brasil el consumo creció un 41,9 %, alcanzando el nivel más alto de su historia. También Portugal batió todos sus récords al incrementar el consumo de vino en un 5,6 %, incremento similar al que se registró en Japón, que fue del 6,8 %. 

La tendencia a la baja afectó a las exportaciones mundiales, que descendieron a 94,8 millones de hectolitros en el 2025, lo que supone un 4,7 % menos que durante el año anterior. Cayó también el valor de estas transacciones hasta los 33.800 millones de euros, un 6,7 % menos. En este sentido, la OIV achaca la reducción de volumen a una menor demanda mundial y a una mayor incertidumbre relacionada con las políticas arancelarias y las tensiones comerciales. Destaca, sobre todo, que las importaciones de vino de Estados Unidos descendieron a 5.500 millones de euros, un 12 % menos que durante el pasado ejercicio. España, por su parte, exportó un 2,2% menos cantidad de vino e ingresó un 3,9 % menos por estas transacciones. En el lado contrario de la balanza se sitúan Nueva Zelanda y Portugal, únicas regiones productores que lograron mejorar sus ventas en el exterior. 

A pesar de estas cifras, la OIV considera que la producción y consumo están, en términos generales, equilibrados. Porque aunque parece que la primera supera a la segunda hay que tener en cuenta los usos industriales e se le da al vino. Así se calcula que durante el pasado año la diferencia entre la producción mundial de vino y el consumo fue de 18,7 millones de hectolitros