Microorganismos de la Antártida para hacer más fuertes a los cultivos
AGRICULTURA
Nunatak Biotech es una empresa argentina que combate el estrés de las plantas con elementos que sobreviven en climas extremos y que trabajará en Galicia gracias a la aceleradora del Clúster Alimentario
08 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Existen toda una serie de microorganismos que pueden sobrevivir en climas extremos. Que no solo soportan, sino que están acostumbrados, a las bajas temperaturas o a la escasez de agua. Y en estos compuestos, algunos de ellos presentes en zonas con climas tan extremos como la Antártida, encontraron cuatro científicos argentinos la base para productos naturales que pueden ayudar a los cultivos a soportar mejor las condiciones de estrés. Esta es la base de la empresa Nunatak Biotech, una firma argentina que forma parte de la aceleradora Business Factory Food del Clúster Alimentario de Galicia.
«Somos cuatro científicos que veníamos estudiando los microorganismos en la Antártida para desarrollar productos que puedan tener valor para el sector de la agricultura», cuenta Julia Mensa, directora de la compañía. Su equipo realizó numerosos viajes tanto a esa zona del planeta como a otras en las que los climas son extremos para tratar de seleccionar toda una serie de microorganismos que son capaces de resistir en condiciones extremas. A partir de ahí «hemos desarrollado una serie de productos que pueden ayudar a las plantas a tolerar el estrés o que pueden ser beneficiosos para la recuperación del suelo», añade.
Mensa sostiene que la ventaja competitiva de su firma está «en la capacidad de nuestro equipo para manejar estos organismos extremos, porque tenemos tres doctores en microbiología y eso nos permite desarrollar productos que sean compatibles con la agricultura». Todos estos microorganismos se seleccionan por su resistencia al estrés, a las temperaturas extremas o a la salinidad y, además de aportar esto a las plantas, también promocionan el crecimiento vegetal.
Nunatak Biotech cuenta con el soporte de un fondo madrileño, que fue el que le dio la información sobre la aceleradora del Clúster Alimentario de Galicia. Así que decidieron apuntarse y, finalmente, fueron uno de los proyectos seleccionados para participar en la fase de aceleración. «El objetivo que tenemos es conectar con empresas de la región que quieran innovar y mejorar su porfolio con más innovación», explica Mensa. Actualmente, ya cuentan con un producto en el mercado, que está autorizado en Argentina, y otro para el que están tramitando todos los permisos. «Vamos desarrollando productos que puedan ser útiles para diferentes tipos de empresa», sostiene.
Además de promover el crecimiento de los cultivos y ayudarles a soportar mejor el estrés, sus productos cuentan con más ventajas, como que se utilizan en dosis muy bajas y son fáciles de integrar, porque son compatibles con la mayoría de productos que están en el mercado. También destacan que son productos naturales, basados en microorganismos, por lo que son totalmente sostenibles. «Están pensados sobre todo para cultivos en extensivo, como el trigo, la cebada o la soja y también estamos realizando ensayos en patata», añade.
El proceso para elaborar este tipo de productos comienza en la Antártida, o en otras regiones con climas extremos, donde van a seleccionar los microorganismos gracias a un proceso que les permite identificar el potencial que tienen. Posteriormente, en el laboratorio los escalan y elaboran los productos. «Nuestro principal cliente serán las empresa de insumos agrícolas», concluye.
