Jesús Méndez, director general de Caixa Rural Galega: «Hacer una inversión por las ayudas suele ser mal negocio»
AGRICULTURA
Jesús Méndez describe cómo ha cambiado el modo de invertir en el sector primario gallego en los últimos años y cómo tratan de adaptar sus productos financieros a las necesidades de sus clientes
30 abr 2026 . Actualizado a las 10:06 h.Aunque su operativa es universal —centrada en las familias y pymes— y su principal caudal de financiación va destinado a la compra de vivienda, es verdad que en Caixa Rural Galega «somos expertos en la financiación del sector agrario al tener un conocimiento mucho más cercano de sectores como la producción de leche, de carne de vacuno e incluso de otras actividades como el vino o la pesca». Lo dice su director general, Jesús Méndez Álvarez-Cedrón, quien aferrándose a su experiencia en la entidad describe el cambio experimentado en los últimos treinta años en este sector, una tendencia que se refleja en el modo de invertir.
—¿Cómo es el nuevo perfil de inversión en el campo?
—En el sector agrario ha cambiado mucho en los últimos treinta o cuarenta años, incluso en menos. Ahora las inversiones tienen un componente tecnológico muy importante. Relacionado con la falta de mano de obra en el rural, se está poniendo una cantidad muy grande de robots de ordeño. Hace diez o doce años había alguno, pero era muy poco habitual. Ahora cada vez hay más. E incluso se ponen varios robots porque no llega uno solo. El tamaño medio de las explotaciones también es mucho más grande. Eso también se ve en el tipo de inversión. Son operaciones más grandes, más intensivas en capital.
—Uno de los retos del sector primario es el relevo generacional, ¿qué productos se ofrecen desde Caixa Rural para los que quieren incorporarse más allá de las ayudas que pueda haber por parte de las distintas administraciones públicas?
—Dentro de nuestro análisis de riesgo, una de las variables que tenemos en cuenta es que haya relevo generacional. Volviendo al sector lácteo, no suele haber mucho problema con esto, en el sentido de que hay una continuidad en las explotaciones que están bien dimensionadas. Es gente con mucha formación. Hay muchos explotaciones que son clientes nuestros que tienen al frente ingenieros agrónomos o veterinarios, gente con mucha formación. Hay más problema para nuevas explotaciones que se puedan montar con el acceso a la tierra. Ahí sí que hay una limitación muchísimo más grande. (...) Aunque ahora hay unas bajadas del precio de la leche que no sabemos muy bien cómo acabarán, los últimos dos años han sido muy buenos tanto para la ganadería de leche como para la ganadería de carne. Incluso todas las producciones que están en integración, como el porcino.
—Con estas variaciones de precios en las materias primas y con las irregularidades que pueden darse en las cosechas por el cambio climático, ¿están evolucionando hacia modelos de financiación flexible?
—Nosotros lógicamente acompasamos nuestra oferta a las necesidades de las explotaciones. De todas formas, las producciones típicas del campo gallego no son las que tienen una variabilidad más alta cuando las comparamos con otros productos del Estado español. El aceite de oliva, por ejemplo. Nos parece que la leche de vaca tiene una gran variabilidad de precio, que la tiene, pero la del aceite de oliva es mucho mayor.
—¿Cómo están colaborando con los clientes en la gestión de las ayudas de la PAC?
—Desde que empezamos a trabajar con la Xunta, la tramitación de las ayudas fue siempre algo estratégico porque es un servicio muy demandando por nuestros socios. Hay que recordar que somos una cooperativa de crédito cuyo fin es dar a los socios productos y servicios competitivos con los máximos estándares de calidad. Este es un servicio que nos demandaban nuestros socios y desde el principio fuimos haciendo una cantera de empleados propios de la caja para hacer estos trámites porque no subcontratamos la gestión de la de la PAC. Bien es verdad que esto fue complicándose. No somos una entidad de asesoramiento, pero tratamos de asesorar del mejor modo posible a nuestros clientes cuando realizan la solicitud.
—¿Qué consejo daría a un agricultor o ganadero que no se decide a invertir? ¿Los animaría?
—Le animaría a invertir, pero hacerlo con prudencia y si tiene todos los elementos fundamentales para realizar la actividad que quiere hacer. Es muy importante para actividades ganaderas contar con una base territorial que le permita alimentar al ganado porque las granjas que son muy dependientes de los mercados internacionales tienen más vulnerabilidades que los que son capaces de producir una parte del alimento dentro de la propia explotación. Luego ha de estudiar muy bien las ayudas que hay, pero que no sea presa de esas ayudas. Hacer una inversión por la subvención suele ser siempre un mal negocio. La subvención tiene que ser una ayuda para la viabilidad del proyecto, pero no se puede basar la viabilidad del proyecto en la subvención. Por lo demás, creo que los productos tradicionales que tenemos en Galicia como la leche, la carne de vaca, la agricultura, el sector porcino... son unos productos fundamentales de la cesta de la compra y tenemos las especificidades estructurales para poderlos producir en Galicia porque tenemos pastos y un ecosistema empresarial que puede ayudar. Con lo cual les animaría a invertir, aunque es un trabajo sacrificado, pero qué trabajo no lo es.
