La futura cosecha de vino gallega, pendiente de tormentas y granizadas
AGRICULTURA
O Ribeiro está evaluando los daños que la piedra que cayó a última hora del lunes causó en el viñedo, mientras el resto de denominaciones confían en que la alerta termine sin nuevas incidencias
29 abr 2026 . Actualizado a las 17:54 h.No es nada nuevo que el viticultor viva pendiente del cielo. Pero durante estos últimos días, los profesionales del viñedo de la provincia de Ourense han estado más pendientes que nunca. La alerta por tormentas y granizo es algo que los tenía seriamente preocupados porque un episodio de piedra puede acabar con la cosecha de toda una finca, como muy bien saben por su experiencia de otros años. Así ha sido. La granizada que el lunes por la tarde cayó en varias zonas del municipio de Castrelo de Miño ha dejado importantes daños y fincas en las que, se temen sus propietarios, no se recogerá ni una uva este año.
«A situación está complicada estos días, porque hai alerta en motas zonas da provincia pero, que nos sepamos, ata o de agora so houbo danos na zona do Ribeiro», cuenta Carlos Basalo, responsable de viticultura de Unións Agrarias. Los técnicos del consello regulador se desplazaron ayer a la zona de Castrelo de Miño para tratar de evaluar los daños que ocasionó la intensa granizada que cayó durante la tarde del pasado lunes. Aunque parece que el grueso de los problemas se concentran en la parroquia de Macendo, «tenemos también avisos de daños en otras zonas de ese municipio y en Razamonde, en Cenlle», cuenta Carlos Alberte, director de viticultura en Viña Costeira.
En esta cooperativa, también los técnicos están tratando de evaluar los daños y ver cómo deben actuar los viticultores. «Tenemos que ver el nivel de afectación en las hojas y en los racimos y tratar de aplicar los tratamientos que ayuden a cicatrizar las heridas», asegura Alberte. «Creemos que en Macendo non vai haber colleita e o problema é que se hai feridas por aí poden entrar enfermeidades», reitera Basalo. A ello hay que sumarle que, si se confirman las previsiones de lluvias para los próximos días, «tampocou se van poder dar tratamentos», argumenta.
Las pérdidas por granizada, o por helada, son las que cubre el seguro agrario, siempre y cuando la explotación afectada lo haya contratado. Así que aquellos que hayan visto su viñedo afectado solo tendrán que dar parte para recibir la indemnización. Aunque todavía se están realizando las evaluaciones, los daños por granizo suelen estar muy localizados, «porque a dos kilómetros de donde cayó ya no hay daño alguno», asegura Alberte.
Aunque la alerta por tormenta afecta a toda la provincia de Ourense y a parte de la Lugo, lo cierto es que por ahora no consta que hubiera más daños en el viñedo. Así, en la Ribeira Sacra los viticultores se temieron lo peor cuando el pasado domingo cayó una espectacular granizada en el alto de O Faro, informa Luis Díaz de La Voz de Lemos. La suerte fue que el pedrisco solo cayó sobre la zona de montaña, sin que se viese afectada ninguna de las zonas de ribera. «Se chega caer algo así na ribeira non deixa nada», aseguraba entonces el bodeguero y viticultor de Sabadelle Primitivo Lareu. En esta zona, las vides están en plena eclosión, por lo que los pámpanos que sostienen los minúsculos racimos son todavía frágiles y rompen con facilidad. Una granizada en esas condiciones, además de arruinar la vendimia, podría dejar secuelas en las cepas durante mucho tiempo.
Tampoco están del todo tranquilos en Monterrei, donde las previsiones de tormenta y granizadas no se han materializado. «Ayer nos salvamos y estos días no ha caído nada de granizo», explica Gonzalo Losada, director gerente de la denominación de origen. Aquí suelen preocupar mucho más las heladas, que se registran de vez en cuando por estas fechas. Por fortuna, este año tampoco se han producido porque las temperaturas están siendo muy suaves.
«Estamos muy pendientes, pero hasta ahora ningún viticultor nos ha comentado nada», asegura Rodrigo Enríquez, uno de los técnicos de la denominación de origen Valdeorras. En esta comarca también hay riesgo de granizo, pero confían en que la alerta llegue a su fin sin que los viticultores tengan que lamentar daño alguno en sus cosechas. «Todas las épocas son malas para el granizo, pero preocupa más si cayera en agosto, con los racimos ya formados. Ahora el viñedo está muy delicado, pero los granos de los racimos están duros por lo que podrían aguantar», concluye.
«Es una época en la que los pámpanos están muy tiernos porque han crecido mucho ya, pero solo tenemos daños en O Ribeiro. en Valdeorras también hay alerta pero no ha granizado. Esperemos que esto se quede así y no vaya a más la cosa», añade Alberte. Todavía queda mucho pero, si las condiciones meteorológicas de los próximos meses acompañan, Galicia podría estar de nuevo ante una gran cosecha de vino.
