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Sistemas que monitorizan bacterias y fertilizantes basados en microorganismos de la Antártida; así es la innovación del Clusaga
AGRICULTURA
El Clúster Alimentario de Galicia presenta una nueva edición del Business Factory Food, una aceleradora que apoya 16 proyectos de seis países diferentes que quieren dar solución a los problemas de la industria agroalimentaria en Galicia
10 abr 2026 . Actualizado a las 10:32 h.En el Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga) son muy conscientes de la importancia que tiene la innovación para ayudar al sector agroalimentario gallego a buscar soluciones a los retos que se le plantean. Por eso, esta entidad creó la Business Factory Food, una aceleradora que, desde hace ocho años, permite dar un impulso a las empresas que ofrecen todo tipo de avances tecnológicos para el sector. Clusaga acaba de presentar a las 16 iniciativas que participarán este año en este programa y que ofrecen soluciones como un sistema para monitorizar bacterias en las granjas o nuevos fertilizantes basados en microorganismos de la Antártida.
Esta aceleradora cuenta con el impulso de la Xunta, a través del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) y Xesgalicia. Esta última edición destacó por la elevada calidad y competitividad de las propuestas presentadas, que fueron 70, y por la capacidad de este programa para atraer talento internacional. De hecho, de las 16 iniciativas seleccionadas para participar en este programa, más de la mitad llegan desde países como Argentina, Colombia, Chile, Uruguay y Turquía. Entre los proyectos seleccionados destacan los relacionados con la sostenibilidad y el desarrollo de nuevos productos.
La lista de proyectos seleccionados la encabeza Kresko Rnatech, una firma que propone desarrollar ingredientes funcionales basados en el ARN bioactivo y estabilizados mediante inteligencia artificial para la industria alimentaria y de los suplementos. Levya, por su parte, propone producir grasas y aceites funcionales mediante la fermentación microbiana como alternativa sostenible al aceite de palma y la manteca de cacao. Y Fluenzia presenta una plataforma de automatización de final de línea diseñada para democratizar la robótica en las pequeñas empresas alimentarias mediante kits estandarizados y configurables.
Hay otros proyectos, como Biosentinel, que están pensados para las granjas. Su propuesta permite monitorizar en tiempo real la carga bacteriana de las explotaciones mediante biosensores ópticos e inteligencia artificial. Con ello se previene la aparición de patógenos y se reduce el uso los antibióticos y la mortalidad. La empresa Yamana desarrolla bioinsumos de acción fertilizante y bioestimulante basados en microorganismos de la Antártida con el objetivo de mejorar la bioproductividad de los cultivos. Y Thales presenta tecnología de atomización patentada para la higienización sostenible de las industrias lácteas, reduciendo el consumo de agua en un 90 % mediante el uso de vapor seco.
Otra de las seleccionadas es Galaxy Pack SAS, que son sistemas de embalaje reutilizables para palés que sustituyen al plástico de un solo uso. Neurociencia Luyef se centra en la validación sensorial objetiva de alimentos mediante la neurociencia aplicada, utilizando electroencefalogramas y biometría para medir la respuesta emocional del consumidor. Agrosintex, por su parte, ha diseñado un aditivo alimenticio para ganado bovino que permite reducir las emisiones de metano en un 95 % y mejora la eficiencia alimentaria en un 12 %.
El jurado también ha elegido la propuesta de Infood Protein, biorrefinería circular que transforma los residuos de las agroindustrias en bioestimulantes líquidos de alta eficacia usando insectos como biorreactores naturales; Chocolates B. Peruxiña, que quiere diseñar una línea de chocolates prémium sin aditivos químicos y con trazabilidad total desde el haba de cacao; y Ostras, una plataforma de crowdsourcing para el rescate de alimentos próximos a caducar en supermercados mediante una aplicación móvil impulsada por IA.
Biorefinería, un sistema de extracción físico-química innovador diseñado para recuperar compuestos de alto valor a partir de descartes de la agroindustria; TutorIa, un centro especial de empleo tecnológico para la elaboración de patatas fritas artesanas, integrando a personas con discapacidad; Nanobiofood, una plataforma de nanotecnología que transforma extractos vegetales en un sistema que permite extender la vida útil de los alimentos; y Biocle, una plataforma biotecnológica para valorizar subproductos lácteas, son las otras iniciativas seleccionadas.
Todos estos proyectos podrán beneficiarse de un itinerario de acompañamiento y tutorización de la mano de empresas tractoras de referencia, como CLUN, Nueva Pescanova, Viña Costeira o Hijos de Rivera. También accederán a formación específica impartida por el sistema universitario gallego y recibirán apoyo de Feuga y Anfaco para validar sus modelos de negocio y optimizar su lanzamiento al mercado. Entre las siete ediciones anteriores, la BFFood impulsó un total de 92 proyectos, que se convirtieron en 68 empresas, creando más de 250 empleos.
