La castaña «se rebela» y quiere ser fruto fresco

M.C. REDACCIÓN

AGRICULTURA

Imagen de archivo de unas castañas dentro del erizo
Imagen de archivo de unas castañas dentro del erizo ANGEL MANSO

Productores gallegos y lusos piden un cambio normativo en Bruselas para que el súper esté obligado a mantenerla en frío y evitar que se estropee

06 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La castaña no es un fruto seco como la nuez o el pistacho. Es lo que defienden desde la Asociación Galega das Castañas e dos Soutos, un colectivo que ha hecho un frente común con la Associação de Agricultores para Valorizar o Futuro (Agrifuturo) de Valpaços, en Portugal, para que se reconozca como fruto fresco. No es un capricho. Es, como explica el secretario de la asociación gallega, José Manuel Queijas, «para que non se bote a perder e haxa unha norma que respalde a obrigatoriedade de ter que mantelas en frío nas tendas». Porque como pregunta la asociación en su página web: «Que pensarías se entrases no teu supermercado habitual e atopases os produtos frescos fóra da neveira? Imaxina ver o leite fresco, a manteiga, os iogures, a carne ou o peixe nunha repisa a temperatura ambiente, ao lado das galletas ou das patacas. Seguramente non os comprarías, sabendo que non están ben conservados. E se os comprases por erro, ao chegar a casa terías que tirar a metade ao lixo por non estaren en condicións aptas para o consumo». Pues esto, dicen, que es lo que les pasa a las castañas. De ahí que quieran promover el cambio de norma en Bruselas. Pero antes buscan el consenso en Galicia para poder dar la batalla unidos en la UE. 

De ahí que desde la asociación hayan enviado un escrito al presidente del Parlamento gallego y a los portavoces de los distintos grupos con representación en la Cámara para presentarles su campaña  A castaña non é un froito seco, además de perdirles su respaldo para promover el cambio de norma en Bruselas.

Sus argumentos son muchos: «A nivel nutricional, meter a castaña no mesmo saco ca unha améndoa ou unha noz non ten ningún sentido, xa que a nosa castaña destaca pola súa cantidade de auga, os seus hidratos de carbono e un nivel de graxa case nulo. Manter esta clasificación errónea prexudica directamente a todo o sector e á actividade de cada souto galego», apuntan en un comunicado. Además, Queijas da datos: «Un froito seco ten entre un 10 e un 15% de auga; a castaña ten un 50% de auga». Y recuerda una norma de la CEPE/UNECE «que no título I xa ampara esta petición na Regulación propia da castaña na norma CEPE FFV-39 relativa á comercialización e control de calidade comercial das castañas doces».

Por eso, como añade, el problema con el que se encuentran las castañas es que se rompe la cadena de frío al llegar a las tiendas, pero no hay una norma que obligue a mantenerlas refrigeradas. Porque en el proceso de recolección de la castaña todo está milimetrado. Se espera a que el fruto caiga por su propia maduración para que alcance su punto óptimo nutricional. No puede estar mucho tiempo en el suelo para evitar que se estropee. Y una  vez recogida los almacenistas la conservan en cámaras para su posterior distribución.