El espacio es clave para el crecimiento de esta planta, que necesita macetas de al menos 18 centímetros de profundidad y otros veinte centímetros de separación entre plantas
12 mar 2026 . Actualizado a las 09:58 h.El geranio es, sin duda, la flor más popular en los balcones españoles. y, con la llegada de la primavera, muchos son los que se lanzan a preparar macetas y jardineras para poder llenar sus terrazas con esta colorida planta. Sin embargo, aunque muchos piensen que esta es solo una planta de verano, los los expertos advierte de que precisa diferentes cuidados en función de la época del año en la que se encuentra. Desde Pelargonium for Europea, una iniciativa de márketing de los principales productores europeos de geranio, ofrecen toda una serie de consejos que permiten acompañar a los geranios todo el año para que luzcan todo su esplendor durante el verano.
«Muchas veces pensamos en el geranio solo como una planta de verano, pero lo importante es acompañarla bien en cada etapa», cuentan los expertos de Pelargonium. Así, en marzo, cuando los días empiezan a alargarse, esta flor está en fase de crecimiento. Ese es el momento de revisar la planta, renovar el sustrato si fuera necesario y hacer una poda ligera para que crezca más equilibrada y frondosa. Porque este mes «es clave para reactivar la planta y prepararla para la temporada de floración», añaden en esta entidad. Es importante, también, mantenerla en espacios luminosos y con temperaturas de entre 18 y 20 grados. Así, pronto aparecerán nuevos brotes.
Abril, en cambio, es un mes para no precipitarse. Porque aunque entonces ya hay geranios en los puntos de venta, todavía pueden producirse heladas tardías. «Recomendamos acostumbrarlos poco a poco al exterior, sacándolos unas horas en los días templados y protegiéndolos por la noche», explican. Durante el final de la primavera y el verano, estas plantas vivirán su mejor momento.
Es a partir de mediados de mayo, cuando el riesgo de heladas ya ha desaparecido, cuando los geranios pueden trasladarse al exterior. «Crecen rápido y necesitan sitio. Lo ideal son macetas de al menos 18 centímetros de profundidad y dejar unos veinte centímetros entre plantas», recuerdan los expertos. Además, el sustrato debe retener bien el agua pero drenar correctamente para evitar encharcamientos. El sustrato prefertilizado suele cubrir las primeras semanas, pero más adelante será preciso añadir algún fertilizante.
Entre junio y septiembre es cuando más flores ofrece esta planta, que gracias a sus hojas y tallos carnosos tolera pequeños períodos de sequía, aunque necesita riegos regulares para mantener la floración, especialmente en los días más calurosos. «Un truco muy sencillo es comprobar la tierra con el dedo, Si está seca a unos centímetros de profundidad, es momento de regar», aseguran desde Pelargonium. Durante el verano también se aconseja aplicar fertilizante líquido para plantas con flor una vez por semana o cada quince días, y retirar las flores marchitas para estimular las nuevas.
Cuando llega el otoño y las temperaturas bajan, la floración disminuye de forma natural. También se reduce la necesidad de riego y, desde finales e septiembre, ya no es necesario abonar. «El crecimiento se ralentiza en esta época y los nutrientes que quedan en el sustrato son suficientes para esta fase», afirman los expertos.
En invierno, cuando las temperaturas bajan de forma constante por debajo de los cinco grados, es momento de podarlos hasta unos 10 o 15 centímetros y retirar hojas y flores. «Durante el invierno apenas requieren cuidados. Basta con mantener el sustrato ligeramente húmedo y evitar el exceso de agua», cuentan en Pelargonium, donde recuerdan que más que una planta de temporada, el geranio es una planta con su propio ritmo. «Entender que necesita en cada estación es la mejor forma de disfrutar de su color cuando llega el momento», concluyen
