El campus de Lugo defiende el talento femenino: «As enxeñeiras son descoñecidas, e as enxeñarías, tamén»

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

AGRICULTURA

La ingeniera María López de la Calle, que estudió en la Escola Politécnica, durante su intervención por videoconferencia
La ingeniera María López de la Calle, que estudió en la Escola Politécnica, durante su intervención por videoconferencia PALACIOS

El concurso de la Escola Politécnica Superior sobre la presencia de la mujer en el medio rural llega ya a las diez ediciones

11 mar 2026 . Actualizado a las 16:09 h.

«As enxeñeiras son descoñecidas, e as enxeñarías, tamén». Dolores Fernández, presidenta de la Comisión de Igualdade de Xénero de la Escola Politécnica Superior del campus de Lugo (USC), destacó este lunes, con esas palabras, la necesidad de dar visibilidad a las mujeres ingenieras. Lo hizo en el citado centro, en donde la presencia de mujeres en cargos de responsabilidad —al frente está la docente Rosa Romero— y en el cuerpo de docentes va acompañada de un creciente perfil femenino en los estudiantes.

La relación entre mujer e ingeniería se refleja, desde hace años, en el concurso sobre Enxeñaría e Muller Rural, que este año llegó ya a la décima edición. La entrega del galardón, que tuvo lugar este lunes, fue acompañada de una reflexión sobre el papel en el mundo rural de hoy. Con la directora y con la delegada del rector de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) para el Campus Terra, Elvira López Mosquera, la presidenta de la citada comisión destacó la importancia de la incorporación de mujeres al campo, aunque para ello, agregó, las políticas necesitan dotaciones presupuestarias que las hagan eficaces.

El premio de este año recayó en Carlota García Lagares, autora de un trabajo de fin de grado sobre cuestiones del sector forestal. En el acto, también hubo una breve intervención por videoconferencia de una exalumna, ejemplo del perfil femenino que se va introduciendo en las ingenierías. María López de la Calle, asesora en el Ministerio de Agricultura, se centró en el papel de la mujer en el campo, subrayando que la igualdad que debe conseguirse no consiste en medir porcentajes y cuotas sino en dar oportunidades «y acceso a los recursos». De todos modos, sí reconoció que había aumentado el porcentaje de mujeres asalariadas, pero sin olvidar la importancia de incorporar talento femenino al sector. Por ello felicitó a la autora del trabajo premiado este año por combinar «conocimiento y compromiso».

Para el futuro dejó un mensaje de reivindicación de más reconocimiento para la mujer. «Las mujeres no somos un colectivo, somos la mitad de la población», declaró.