Así afecta la guerra al campo gallego: del alza de los fertilizantes al miedo por los tres millones de litros de vino que compra EE. UU.
AGRICULTURA
El sector teme que, al igual que sucedió con la invasión de Ucrania, los insumos se encarezcan y, con ellos los costes de producción, mientras que las amenazas comerciales de Trump vuelven a sembrar incertidumbre entre las bodegas
05 mar 2026 . Actualizado a las 13:45 h.El sector agrario gallego se teme que, en breve, empiece a sentir las consecuencias de la guerra que Estados Unidos ha iniciado en Irán. Y cree que la situación no será muy diferente a la que se vivió en su día cuando Rusia decidió invadir Ucrania. Entonces, se produjo un alza en el precio de los insumos que derivó en un aumento de los costes de producción que disparó los precios de los alimentos. El problema es que, a mayores, en esta ocasión entra también en juego Donald Trump, que no deja de amenazar los intereses comerciales españoles. El vino es el sector que más se la juega en este caso, pues Galicia exportó en la campaña 2022-2023 más de tres millones de litros a ese país.
Para la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (Agaca), los fertilizantes serán los primeros afectados por la escalada bélica. «Xa subiran de prezo polos novo imposto que lle impuxera a UE, pero con esto agora tememos que poden acabar duplicando o seu prezo», cuentan desde esta entidad. Calculan que al 20 % de subida que registraron estos productos se le podrá sumar ahora, tranquilamente, entre un 60 o 70 % «co que podemos atoparnos que duplican o prezo», añaden.
El sector también tendrá que soportar una subida de los combustibles, «nunha época na que, ademais, é cando máis maquinaria move, como é a primaveira», añaden desde Agaca. Porque la guerra coge además a los ganaderos en uno de los momentos del año que más precisan tanto combustible como fertilizantes, aunque puede ser que muchos de ellos ya hayan hecho acopio de este insumo con anterioridad. Aquellos que todavía tengan que comprarlo, en cambio, podrían encontrarse con que su precio se ha incrementado.
«As repercusións se van dar sobre o sector produtivo galego. O incremento de prezos do petróleo vai afectar aó gasóleo, aos fertilizantes e aos abonos e iso vai levar a un incremento de custes de produción no sector primario e a estreitar as marxes dos produtores», añade José Manuel Andrade, de la Fundación Juana de Vega. A mayores, ese incremento de costes se va a dar en todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde el transporte a la fabricación. «Esa subida trasladarase ao consumidor final e volverá haber problemas de inflación», sostiene. Andrade destaca, además, que habrá otro sector primario que se verá seriamente afectado por este incremento de costes. Es el sector forestal, «que é intensivo no consumo de enerxía e que vai sufrir tamén por este incremento de custes», añade. Así que, a corto plazo, «as cousas non pintan ben», concluyó.
Sobre esta cuestión se pronunció ayer también la Coordinadora de Agrupaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG). Esta reclamó que se controlen los precios de los insumos agrícolas frente a la especulación que pueda desatarse ahora por la guerra. La entidad argumenta que «cada vez que estalla una crisis geopolítica, el campo español acaba pagando una factura que no le corresponde» y destaca que los contratos de suministro son a plazo, por lo que «el fertilizante que hay hoy en el almacén se compró antes de que nadie oyera hablar de Ormuz». Así, concluye que lo que puede ocurrir en los próximos días, con el incremento del precio de los fertilizantes, por ejemplo, «no es mercado, es posición de dominio»
En este mismo sentido habló también la patronal de comerciantes de cereales y oleaginosas Accoe, informa EFE. Su secretario general, José Manuel Álvarez, aseguró que el impacto del conflicto en la agricultura «será colateral pero potente». En su opinión, «si el petróleo o el gas se encarecen durante mucho tiempo, ese sobrecoste acaba trasladándose casi de inmediato a toda la cadena porque todo depende de la energía», añadió.
La amenaza de Trump vuelve a generar incertidumbre en el sector vitivinícola
Lo que no están tan claras son las consecuencias que tendrá la amenaza de Trump de cortar todas sus relaciones comerciales con España por no apoyar esta la guerra. Andrade considera que el americano tendrá imposible aplicar la medida, pues el país forma parte de la Unión Europea. De hecho, la propia Comisión aseguró estar dispuesta a actuar para salvaguardar los intereses de la UE. Pero, por lo de pronto, esta nueva amenaza ha vuelto a traer incertidumbre al sector vitivinícola gallego, que es el más perjudicado cada vez que se cambian las reglas de juego del mercado americano.
Según los datos del Ministerio de Agricultura, Galicia exportó en la campaña 2022-2023 más de tres millones de litros de vino a Estados Unidos. Un país donde, a pesar de todos los aranceles y amenazas de su presidente, el sector vitícola sigue creciendo. Así lo reflejan las últimas cifras de exportación de Rías Baixas, que dejan claro que durante la campaña 2024-2025, esta denominación puso cerca de tres millones de litros en el mercado americano
«Ninguen sabe o que vai pasar», cuenta un bodeguero gallego que trabaja mucho en exportación. Lo único que está claro, por ahora, «é que non sería so Estados Unidos, senón tamén Puerto Rico», recuerda Carlos Carrión, presidente de Paco & Lola. Este país es otro de los principales importadores de Rías Baixas. A pesar de todo, desde la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (Cecrv) quisieron hacer un llamamiento «a la prudencia y a la cordura», ante esta nueva amenaza, informa EFE.
