Lactalis encuentra 27 medidas que reducen las emisiones de las granjas de leche
AGRICULTURA
La compañía refuerza su alianza con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas hasta el 2033 para conseguir su neutralidad climática en el 2050
04 mar 2026 . Actualizado a las 09:24 h.Lactalis aspira a recortar un 30,3 % sus emisiones de gases de efecto invernadero en el 2030 y lograr ser climáticamente neutra en el 2050. Para eso, la compañía lleva tiempo trabajando con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través de la Estación Experimental de Zaidín, en Granada, con el objetivo de impulsar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en granjas de vacuno lechero proveedoras de leche. En una primera fase, este proyecto ha conseguido identificar 27 medidas que ayudan a reducir las emisiones de estas explotaciones y que están listas para ser implementadas. Por eso la compañía láctea ha decidido prorrogar hasta el 2033 este acuerdo de colaboración.
La firma es muy consciente de que para reducir sus emisiones de carbono es preciso actuar sobre las granjas. Por eso decidió impulsar un proyecto que aporte soluciones técnicas que puedan implementarse y escalarse en las distintas granjas de leche con las que trabaja sin perder de vista la viabilidad de estas explotaciones. «El primer paso es medir bien la realidad de cada granja: si no entendemos con precisión dónde se generan las emisiones, no podemos diseñar soluciones eficaces ni acompañar al ganadero en el cambio real», asegura José Sáez, director de Lactalis Compras y Suministros. La compañía también destaca que, además de su contribución climática, esta colaboración ayuda a mejorar la eficiencia global de la explotación.
En los últimos tres años, Lactalis ha auditado más de mil granjas, lo que le permitió clusterizar tipologías, comprender perfiles productivos y orientar recomendaciones adaptadas. En paralelo, el CSIC prestó apoyo técnico en oficina y campo, revisando la herramienta de medición y procesando datos desde la granja a la compañía, proponiendo mejoras que refuercen la comparabilidad y fiabilidad. Este trabajo ha sido clave «para alinear ciencia y técnica con la realidad del terreno» y conseguir que la medición sea útil, explica David Yáñez, investigador del CSIC y experto en nutrición animal.
Este enfoque metodológica permite construir una base objetiva para tomar mejores decisiones.Así, la medición comparable y el análisis por tipologías permite identificar prácticas con impacto directo en la eficiencia del modelo productivo, como el rendimiento alimentario, la fertilización o la gestión de purines. A su vez, estas tiene repercusiones en variables económicas como el consumo de insumos o la productividad por vacas. Porque, en la práctica, muchas de las palancas que permite reducir la emisión de gases ayudan a optimizar la competitividad. Es por eso que el proyecto, explican desde Lactalis, permite avanzar hacia la sostenibilidad sin que esta suponga un coste añadido, sino que ayude a una mayor eficiencia económica de la explotación.
El grueso del trabajo se ha llevado a cabo en 16 granjas piloto, que representan distintos perfiles y tipologías productivas. Y ahí fue donde surgieron las 27 medidas identificadas para reducir las emisiones, en ámbitos como la fertilización y manejo agronómico, eficiencia de recursos, bienestar animal, gestión del estiércol y alimentación del ganado. Para facilitar su aplicación en las explotaciones, estas prácticas se han traducido en fichas explicativas y materiales prácticas dirigidas a técnicos y ganaderos. Al mismo tiempo, el equipo del CSIC ha impartido formación en alimentación y nutrición animal, con el objetivo de convertir el conocimiento científico en decisiones operativas. «Cuando la ciencia aterriza en el terreno y se traduce en medidas comprensibles, el sector gana en eficacia en el ganadero en autonomía para mejorar», añade Yáñez.
La colaboración con las granjas participantes es imprescindible para que estas medidas se integren en la práctica diaria, explican desde Lactalis. «Vamos con mucho respeto y cercanía, porque al final estás entrando en casa de alguien. Por eso es clave construir confianza desde el primer momento y explicar bien el proyecto», explica el equipo técnico. Su objetivo es «trabajar juntos para identificar oportunidades de mejora y convertirlas en medidas útiles y aplicables».
La ampliación del acuerdo hasta el 2033 abre una segunda etapa, que se centrará en la implementación progresiva, el seguimiento y la mejora continua, con el objetivo de acelerar las reducciones reales en origen, donde se concentra el grueso del sector. En paralelo, se trabajará para estructurar un sistema de despliegue que permita priorizar medidas por tipología de granja y, a futuro, habilitar un marco de incentivos orientado a resultados, apoyado en una base metodológica robusta. A partir de abril, se celebrarán jornadas de formación para trabajar las 27 medidas identificadas antes de desplegarlas en las granjas y preparar el plan de implementación por tipologías. También se organizarán salidas para comenzar con el despliegue progresivo de este plan.
