El reto del sector agroalimentario: convertir a agricultores y ganaderos en sus próximas Estrellas Michelin

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

En la jornada quedó claro que es preciso centrar el foco en los agricultores y ganaderos
En la jornada quedó claro que es preciso centrar el foco en los agricultores y ganaderos MARTINA MISER

La Juana de Vega y el Clúster Alimentario de Galicia organizaron una jornada sobre cómo el territorio se puede convertir en un elemento de diferenciación y competitividad que contó con una elevada participación

07 feb 2026 . Actualizado a las 10:35 h.

La Fundación Juana de Vega y el Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga) han decidido unir fuerzas para crear espacios de reflexión estratégica, de aprendizaje mutuo y de diálogo entre administraciones, empresas, sector primario gastronomía y promoción territorial. Y su primera actividad conjunta fueron unas jornadas sobre cómo el territorio puede convertirse en un elemento de diferenciación y competitividad también para el sector agroalimentario. La cita logró una elevada afluencia de público, dejando claro el interés que existe en la comunidad por esta cuestión. En ella se puso sobre la mesa que Galicia necesita aprender a vender mejor sus productos, pero también que es necesario poner a los agricultores y ganaderos en el centro, convertirlos en las Estrellas Michelin del sector primario. 

«Temos que ser capaces de vender máis e de vender máis caro», aseguró José Manuel Andrade, director de la Juana de Vega, durante la presentación del acto. Porque, añadió, no tiene sentido que estemos importando productos mientras tenemos «500.000 hectáreas de terra agraria útil sen producir». Para Roberto Alonso, director de Clusaga, «o territorio non é so un lugar de produción, senón que forma parte dos nosos produtos. A excelencia alimentaria galega se constrúe con estratexia, colaboración e visión de futuro».

La jornada arrancó con una ponencia de Miguel Rives, director de GastroAgencia, una firma que lleva «veinte años ayudando a empresas a poner sus productos en la cesta de la compra», explicó. En su opinión, las cosas han cambiado mucho en los últimos tiempos, «y las marcas ya no venden, conectan, inspiran y se comparten. Necesitamos crear experiencias para que nuestro clientes se convertían en prescriptores».

En la  primera mesa de debate se puso en valor la experiencia de Ternera Gallega y como esta figura de calidad consiguió cambiar la mala imagen de la carne que había en los años 90 y construir una marca que hoy se reconoce en toda España. «Fuimos los primeros en identificar la carne y conseguimos salir reforzados de las crisis, porque entonces ya ofrecíamos seguridad a los consumidores», explicó Luis Vázquez, director de promoción de la IXP. También se dio a conocer la marca Alimentos del Paraíso Natural, bajo la que Asturias comercializa sus productos agroalimentarios. «Esta marca da más visibilidad y ayuda a que se sepa que un producto es asturiano», explicó Begoña López, director xeral de Desenvolvemento Rural en el principado.  Y Pescaderías, la etiqueta que lleva el pescado y el marisco gallego, «con la que tratamos de vender el trabajo y el sector que hay detrás», añadió Ramón Fernández, jefe de Mercados de la Xunta.

En esta mesa quedó claro que el territorio y la calidad pueden ser fundamentales a la hora de poner en valor la producción agroalimentaria. Pero también lo son los productores. «A los cocineros ya los conoce todo el mundo, ahora tenemos que dar a conocer a los productores, que los agricultores y ganaderos sean las Estrellas Michelin del sector primario», aseguró López. «La autenticidad es la única forma de vender el territorio y sin el productor no somos nada. Si ellos no nos dan, no podemos vender nada», apuntó Blanca Jiménez, presienta de la Asociación de Destinos Gastronómicos Naturales.

Los participantes en la jornada posaron juntos al final del evento
Los participantes en la jornada posaron juntos al final del evento M. A.

Le tocó entonces el turno a cuatro empresas de éxito, que pusieron sobre la mesa sus estrategias para haber logrado triunfar. La cocinera Lucía Freitas, por ejemplo, defendió que su proyecto no puede entenderse sin Galicia, sin la tierra, y dejó claro que ella era su mejor estrategia de márketing. «Eu son o meu márketing, sabendo transmitir a milña realiadde con naturalidade», afirmó. Sara Torreiro, de Casa Grande de Xanceda, destacó que «para nós o máis importante é que somos gandeiras e estamos orgullosas de selo. Comunicamos dende o positivo, porque creemos que o rural galego é un mundo cheo de posibilidades e competimos en base á calidade dos nosos produtos».  

El territorio también es fundamental en el proyecto de Martín Códax Viticultores, aseguró su director general, Juan Vázquez Gancedo: «El paisaje nuestro es lo que llevamos dentro de cada botella de Martín Códax». Una opinión que comparte Ramón de Meer, director de márketing de Estrella Galicia. «Queremos que nuestra gente se sienta orgullos de nosotros» y por eso llevan a cabo proyectos como el de recuperar las verbenas de los pueblos más pequeños, y ya han organizado 18. 

Tanto Vázquez como de Meer estuvieron de acuerdo que la honestidad es fundamental a la hora de intentar vender un producto. «El márketing es esa honestidad que llevan los gallegos por todo el mundo, pero tenemos que quitarnos los complejos y salir fuera», aseguró el primero de ellos.También contó que, cuando empezaron los aranceles al vino en Estados Unidos, todo pensaron que sus ventas iban a caer. «La verdad es que hoy en día el consumidor americano paga entre tres y cuatro euros más por nuestros vinos. Y nuestras ventas crecen a un ritmo de dos cifras. Así que ahora nos preguntamos ¿por qué no lo hicimos antes?», añadió.

Para Sara Torreiro «a parte negtiva é que no rural galego se fan as cousas moi ben, pero non presumimos. Fáltanos ese orgullo rural que hai noutros países». «Somos responsables de lo que decimos y agradar a todo el mundo es imposible. Pero yo aborrezco el miedo y evitar riesgos y tengo la sensción de que muchas veces somos nosotros mismos los que nos ponemos obstáculos», añadió de Meer. «Lo importante es la honestidad y no alardear de algo que no tienes. Hay que ser osado, hacer cosas fueras pero sin perder las raíces», reiteró Vázquez Gancedo. «Cuanto mejor nos va como marca, más queremos conservar el espíritu de ser una marca pequeña de la que la gente se sienta orgullosa», concluyó de Meer. 

El punto y final a esta jornada lo puso el director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria, Martín Alemparte, quien destacó la importancia de origen y del territorio para el sector agroalimentario, pero también de la calidad. «El sector agroalimentario no se debe basar solo en el reconocimiento del territorio, sino también en la calidad», aseguró al tiempo que éxplicó que en Galicia hay 22.500 productores y 1.200 industrias, que generan 700 millones de euros, operando bajos las denominaciones de origen e indicaciones geográficas. «El sector debe apostar por la diferenciación apostando por las marcas de calidad, que contribuyen a generar valor en el territorio», concluyó.