Un brindis por Luis Sande, el biólogo y farmacéutico compostelano que logró recuperar los vinos de Betanzos

La Voz

AGRICULTURA

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Sus amigos de la capital brigantina le despiden con un emotivo obituario. Era también muy conocido en Santiago al ser su familia dueña de la joyería Amboa

12 dic 2025 . Actualizado a las 13:23 h.

El día 11 de diciembre de 2025 ha fallecido Luis Sande Lamas (Santiago de Compostela, 1954), un hombre que supo convertir un sueño en obra y una tierra en esperanza. Biólogo y farmacéutico formado en la Universidad de Santiago, desarrolló una brillante carrera como alto funcionario europeo, supervisando políticas de apoyo al mundo rural, y más tarde en la Xunta de Galicia, siempre con rigor, inteligencia y vocación pública.

Al jubilarse, inició lo que para él fue su auténtica vida: recuperar los vinos de Betanzos, una ciudad que amaba profundamente y a la que estaba unido en cuerpo y alma. Conocedor del vino europeo en toda su diversidad, volcó su experiencia en un proyecto tan ambicioso como necesario: devolver a Betanzos el lugar que le corresponde por historia entre las grandes tierras vinícolas.

Fundó Pagos de Brigante y emprendió la recuperación de más de 10 hectáreas de viñedos históricos en las orillas del Mandeo. Apostó con firmeza por las variedades autóctonas y por una viticultura artesanal, auténtica y respetuosa con el paisaje.

La primera añada, en 2020, fue el inicio de una ilusión que ya no se detuvo. Con paciencia, valentía y una calidad creciente, fueron llegando vinos que hoy hablan por él:

Ramallo, Bacelouro, Na Beira, Val do Ceo, Gran Brigante…, además del fino aguardiente O Boo y del licor Tía Concha. La añada 2023 reflejó plenamente su visión: vinos frescos, elegantes, complejos, de identidad brigantina nítida. Y era solo el principio.

Como el líder de un renacimiento, presidió la Asociación de Productores das Terras de Betanzos, impulsando la unión del sector y defendiendo una viticultura que crea empleo, preserva la memoria y reconstruye el paisaje. Dejó claro el camino a seguir para lograr que Betanzos recupere su antigua grandeza vinícola, en Galicia y más allá.

Betanzos era su casa del alma. Profundamente integrado en la vida social y cultural brigantina, fue miembro de la Coral Polifónica, participó activamente en la Semana Santa —siendo portador del Nazareno— y apoyó con entusiasmo todo acto que fortaleciera la identidad de la ciudad.

Compartía el vino como se comparte la amistad: con alegría franca. Tras la procesión del Jueves Santo, brindaba con sus compañeros con vino de su cosecha, porque para él el vino era encuentro, celebración y verdad.

Su legado continúa, aunque quedan sueños pendientes —como la recuperación de la viña medieval de Picha—, pero su huella está ya grabada en el Mandeo, en las cepas rescatadas del olvido y en los vinos que seguirán hablando en su nombre.

Hoy, en su despedida, sus amigos hemos pedido que se consagre vino de Pagos de Brigante. Porque a él, profundo creyente, le habría emocionado elevar al altar un vino nacido de esta tierra que tanto amó.

Brindemos por él, con gratitud y con orgullo! Porque en cada vendimia que llegue, en cada copa del buen vino de Betanzos que bebamos, seguirá vivo el sueño de Luis Sande Lamas.

Descansa en paz, querido amigo Luis. Sus amigos del Café a las 12