IXP y denominaciones de origen gallegas facturaron 700 millones de euros el pasado año
AGRICULTURA
La Xunta destaca el crecimiento de la producción agroalimentaria certificada, que fue del 6,8 % respecto al año anterior, y prevé invertir 8,5 millones en 2025 para potenciar estos sellos de calidad
06 may 2025 . Actualizado a las 07:39 h.La Consellería do Medio Rural, a través de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria, ha destacado que el valor de la producción agroalimentaria certificada en Galicia alcanzó en 2024 los 700 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,8 % respecto al año anterior. De esta cifra, más de 595 millones corresponden a productos amparados por denominaciones de origen protegidas (DOP) e indicaciones geográficas protegidas (IXP), mientras que los productos ecológicos certificados por el Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) aportaron más de 110 millones.
Actualmente, más de 22.400 explotaciones agrarias y cerca de 1.200 industrias transformadoras y comercializadoras están integradas en sellos de calidad alimentaria. El sector vitivinícola, con 348 millones de euros, y el cárnico, con más de 176 millones, son los de mayor valor, destacando la DOP Rías Baixas y la IXP Ternera Gallega.
Además, el valor restante se reparte entre productos de origen animal (como quesos y miel), bebidas espirituosas, productos de origen vegetal y de panadería y repostería. Entre ellos, sobresalen los amparados por la DOP Arzúa-Ulloa, la IXP Pataca de Galicia y la IXP Pan de Cea.
Galicia se sitúa como la tercera comunidad autónoma de España con más DOP e IXP, al concentrar el 10 % del total nacional. Estos sellos delimitan zonas específicas de producción, impiden el uso indebido de denominaciones, refuerzan el prestigio de los territorios y fomentan la actividad económica local, además de facilitar el acceso al mercado a producciones de menor volumen.
Para seguir fortaleciendo este sector, el Gobierno gallego destinará 8,5 millones de euros en 2025 a través del presupuesto de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria. Esta inversión se canalizará mediante acciones directas de la Administración y subvenciones a los consellos reguladores y a los titulares de explotaciones.
