El agua amenaza el cereal que nutre el granero de Galicia

M.C. REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Imagen tomada ayer en un campo al que no se puede acceder debido al agua
Imagen tomada ayer en un campo al que no se puede acceder debido al agua

El pasado otoño apenas pudieron echar las variedades de invierno y ahora no pueden empezar a plantar las de verano

14 mar 2024 . Actualizado a las 10:08 h.

El granero de Galicia corre riesgo de vaciarse. La culpa es de la lluvia que en los últimos meses no ha dejado de poner zancadillas a los agricultores de A Limia, la principal comarca cerealística de Galicia con unas 10.300 hectáreas de terreno dedicadas al grano, cultivos forrajeros y leguminosas. Su producción media en un ejercicio normal varía entre los 3.500 y los 4.000 kilos de alimento por hectárea, pero no hay certeza de que esas cuentas puedan cumplirse. Al menos en el caso del cereal de invierno, el que suele dedicarse a alimentación animal y que se echa en octubre y noviembre. La razón es que el otoño pasado apenas se pudo sembrar debido a la lluvia y lo poco que se echó acabó ahogándose. No es la primera vez que ocurre. Ahora deberían estar entrando en los campos para sembrar el cereal de primavera —el trigo para panificación es uno de ellos—, pero no han podido hacerlo de momento en muchas parcelas. La culpa, de nuevo, es de la lluvia porque no se pueda acceder a los terrenos. «Nalgúns campos hai ata medio metro de auga. Haberá que esperar entre vinte días e un mes para que iso seque e poidas traballar», explica Amador Díaz, agricultor, alcalde de Xinzo tras presentarse por Alternativa por Xinzo de Limia (AXIL) y representante de Unións Agrarias en la zona.

Como agricultor sabe bien lo que está pasando porque lo ha sufrido con los cereales de invierno: «Normalmente teño 35 hectáreas de cereal, para os de inverno adoito botar 15 e este ano só puiden 1,5 hectáreas», dice Amador. Todo esto es lo que ha hecho que desde Unións Agrarias pidan una reunión con Medio Rural para buscar una solución que compense esta «nefasta campaña» debida a la «excepcionalidade climática» de este año y por la importancia de este tipo de cultivo en la comarca. Y desde la Consellería están dispuestos a escucharlos porque, como respondieron fuentes de ese departamento de la Xunta, «somos conscientes, e nos preocupa, a incidencia dos fenómenos meteorolóxicos adversos na nosa produción agrícola» y apelaron al uso de seguros agrarios: «Destinamos 8,5 millóns de euros ás axudas para o fomento da contratación de seguros agrarios, un 21% máis que a pasada convocatoria». El problema, como explican desde Unións Agrarias, es que las pólizas no se adaptan a A Limia porque «están diseñadas de acordo aos rendementos de secano como Castela» y dejan fuera «a máis do 80% da súa producción».

Pero también quieren que se les exima de algunas de las medidas obligatorias para cobrar la PAC. Por ejemplo, la rotación de cultivos con especies mejorantes como leguminosas «ás que non sacamos partido, máis alá de que poñen nitróxeno ao suelo, pero despois non lles sacamos partido». Pero eso es algo que ha de decidir Bruselas.