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La flor de Difuntos también es gallega

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Martina Miser

Flores Toxal, en A Guarda, es el mayor productor de la comunidad, seguido de Agroflor, con sede en Narón; en los mercados también se pueden encontrar pequeños agricultores que se dedican a este cultivo

01 nov 2022 . Actualizado a las 10:07 h.

En las plazas y calles de las diferentes localidades gallegas se congregan estos días miles de vendedores de flores. Algunos se dedican a la compra y venta de este producto, que luego colocan en coloridos y vistosos centros. Pero otros son pequeños productores. Agricultores que han encontrado en este producto la forma de conseguir unos ingresos extra o que se dedican todo el año a este cultivo. De ellos y de las dos empresas más grandes del sector que todavía quedan en la comunidad, Toxal y Agroflor, proceden buena parte de los crisantemos o lirios a la venta en esos mercados. Porque otro tipo de flor, como el clavel o la rosa, suelen venir de países como Colombia y Ecuador.

Toxa lleva ya 35 años produciendo flor en el municipio de A Guarda, donde cuenta con más de cinco hectáreas de terreno y de invernaderos perfectamente preparados para el cultivo de la flor. «La sequía no nos afecta porque tenemos pozos y todos estos escenarios los tenemos previstos desde hace años. Así que en la campaña de este año no hemos tenido problema», cuenta Ángel Patiño, responsable de producción. Asegura que la campaña de este año ha ido bien. «La calidad del lirio y del crisantemo son muy buenas. Programamos y salieron justo una semana antes de Difuntos, algo que no es fácil porque dependemos del tiempo y de la luz, pero este año florecieron en la época adecuada», explica. Estos días, sus flores están siendo distribuidas por toda España, Galicia incluida, y también por Portugal y Holanda

Patiño reconoce que los precios han tenido que subir este año. Pero es que se han incrementado mucho los costes de producción, desde el transporte hasta la energía que consumen sus invernaderos para mantener las flores en perfecto estado. Y eso que «estamos invirtiendo en sistemas de energía que son más asequibles y sostenibles», añade. Porque es fundamental que las plantas tengan las condiciones adecuadas para desarrollarse. «Por ejemplo, la humedad de estos últimos días no es buena», cuenta. Pero es que el suyo es un producto que tiene que estar perfecto, pues cualquier mácula hará que el cliente no lo quiera.

Agroflor es el otro gran productor que queda en Galicia, aunque su tamaño es inferior al de Toxal. Según informa la delegación de Ferrol, esta empresa factura en estas fechas el 20 % de sus dos millones anuales. El 65 % de la flor que comercializan procede de los invernaderos de sus socios, pues actualmente cuentan con 25 productores. También aquí han notado el aumento de precios, «os gastos son cada vez maiores, a planta, a electricidade para o rego, os abonos, os fertilizanes, o transporte ata a cooperativa», cuanta José Freire, uno de los socios. Y añade que, aunque este año parecía que no iba a haber mucho crisantemo, está siendo una buena temporada. 

Martina Miser

En el mercado de las flores de Vilagarcía nos encontramos a Rosalía Baamonde. Ella es una de esas pequeñas productoras que cultiva sus propias flores y las comercializa en los mercados, por lo que esta es una de las épocas de más trabajo del año. Aunque está satisfecha con las ventas que está registrando, reconoce que la campaña de este año fue dura. «Foi moi complicado porque co calor que fixo as plantas quedaron ananas e non produciron», asegura. Aún así, sostiene que ha conseguido mantener buena parte de los precios, «e só os incrementamos uns céntimos» argumenta.