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Manzanas a toda máquina en A Estrada

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

AGRICULTURA

E CUIÑA

La estradense Mónica Brey gestiona la única explotación de Galicia en la que la cosecha de la manzana se hace de forma totalmente mecanizada

07 oct 2022 . Actualizado a las 18:51 h.

Llega el otoño y es tiempo de recoger la manzana. En A Estrada, capital gallega de la sidra, hay una explotación en la que se ha apostado por la mecanización para sacar adelante la cosecha con la mínima mano de obra posible. Es la única de Galicia en la que la recogida de la manzana se hace a día de hoy de forma totalmente mecanizada.

Al frente de la explotación está la estradense Mónica Brey Baltar, una mujer decidida que ha convertido la producción de manzana para sidra en medio de vida. Esta es su sexta campaña de recogida. Ella y su familia gestionan cerca de ocho hectáreas de pomares repartidos entre las parroquias de Agar, Curantes, Olives y San Pedro de Ancorados. Su suegra tenía una pequeña plantación de manzana cultivada en ecológico. Cuando Mónica Brey se decidió a apostar por la manzana de sidra, alquiló nuevas fincas e hizo nuevas plantaciones ecológicas que empiezan a dar sus frutos. En la actualidad tiene a su cargo unos 3.600 manzanos, aunque no todos producen todavía.

En la explotación, tanto el vareado como la recogida están mecanizados. El sacudido de los manzanos se hace con una máquina que la propia familia ha fabricado. Se trata de una especie de lazo o cinta con la que se envuelven las ramas del árbol. Está unida a un cable metálico enganchado a la toma de fuerza del tractor. Al activar el mecanismo se produce una vibración que sacude el árbol y provoca la caída de la fruta. Una vez en el suelo, entra en acción la máquina de recogido, que avanza entre los pasillos de la plantación. Con un sistema de barredoras de goma y cepillos recoge la manzana y la limpia. «Normalmente o que facemos primeiro é recoller a man a mazá que hai podre no chan e deixar a finca ben limpa para despois sacudir as árbores e recoller toda a mazá coa máquina. Este ano, como hai pouca froita, facemos ao revés. Recollemos todo a eito coa máquina e levámolo a unha mesa de escollida manual», cuenta Brey. 

Una inversión rentable

La barredora fue una inversión importante. Es una máquina alemana que costó unos 40.000 euros y que la familia fue adaptando a sus necesidades concretas. Se incorporó al trabajo hace cinco años y cambió radicalmente las cosas. «Pasamos de ter unha cuadrilla de dez persoas para a recollida a facela con tres, e iso que é moita máis superficie», cuenta la productora. Ahora Mónica Brey, su marido y su suegra se apañan para realizar la cosecha.

Según explica, la máquina podría utilizarse en cualquier plantación ordenada, siempre que la finca esté llana y sin socavones.

Experimentos domésticos para fabricar membrillo de manzana y poder aprovechar toda la fruta

Mónica Brey tiene manzanos de un montón de variedades distintas. Entre los árboles más antiguos hay ejemplares que producen Regona, Raxao o De la Riega. En las nuevas plantaciones conviven Durona, Pero o Rabiosa —una variedad autóctona de A Estrada—, entre otras. Todas son manzanas apreciadas para la producción de sidra. «Eu non son experta, pero din que para facer a sidra vén ben a mestura de distintas variedades, unhas máis doces o outras máis acedas», cuenta Mónica Brey.

De las ocho hectáreas plantadas, la familia tiene ahora mismo seis produciendo. «Nun ano bo podemos sacar 120.000 quilos de mazá. Este ano sacaremos 30.000, sendo optimistas», cuenta.

Este año la vecería y otros factores han jugado en contra, por lo que todo el sector espera, en general, una cosecha bastante pobre. En el conjunto del municipio estradense se prevé la recogida de unas trescientas toneladas de manzana

Mónica Brey vende íntegramente su producción a la sidrería Custom Drink´s de Chantada, que elabora la marca gallega Maeloc. 

Experimentando

Por el momento, la familia no se plantea elaborar su propia marca de sidra. «Temos feito sidra na casa para probar pero nada máis», cuenta Mónica Brey. Lo que sí considera más interesante es la elaboración de algún otro derivado de la manzana para aprovechar los sobrantes que no se envían a la sidrería de Chantada. «Sempre queda algunha mazá nas árbores, algunha no chan, ou algunha de raza grande que ten unha picadura pero todo o resto da froita está boa. Estaría ben poder aproveitar esa mazá. Estivemos probando a facer marmelo de mazá, pero de momento non o comercializamos», cuenta.