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Preparan un proyecto para reactivar el regadío de la comarca de Lemos

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

AGRICULTURA

Canal de regadío en el casco histórico de Monforte
Canal de regadío en el casco histórico de Monforte CARLOS CORTÉS

El ministerio encarga a la universidad un plan integral de aprovechamiento

04 may 2022 . Actualizado a las 09:45 h.

Analizar los problemas y proponer soluciones. Ese es el objetivo de partida del proyecto de reactivación de la agricultura en la comarca de Monforte que se propone poner en marcha la Confederación Hidrográfica Miño-Sil con el soporte técnico de la Universidade de Santiago (USC). Lo que sus impulsores denominan plan integral de aprovechamiento agronómico del regadío Val de Lemos trata de sacarle provecho de una vez por todas a esta infraestructura de riego, que suma ya medio siglo de existencia y que nunca ha llegado a funcionar como se suponía que debía hacerlo.

Este plan lo elaborará personal especializado del Campus Terra de la USC, con sede en Lugo y lo financiará con 290.000 euros la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, el organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica que se encarga de gestionar y mantener este regadío. El plazo de ejecución es de 18 meses, así que debería estar terminado a finales del 2023. A la firma del convenio de colaboración que permitirá realizar este proyecto asistieron ayer en Lugo el presidente de esta confederación hidrográfica, José Antonio Quiroga, y el rector de la USC, Antonio López.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, José Antonio Quiroga, y el rector de la USC, Antonio López, en la firma del convenio sobre el regadío Val de Lemos
ALBERTO LÓPEZ

«Básicamente, se trata de poner en marcha una hoja de ruta que desbloquee y aporte soluciones a los principales problemas de la actividad agraria y al aprovechamiento sostenible del agua por parte de la comunidad de regantes del Val de Lemos», explicaba José Antonio Quiroga antes de firmar el convenio. La evaluación, añaden los portavoces de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, se llevará a cabo desde el punto de vista legal, económico, social, productivo y estructural de la zona e incluirá un «análisis preciso» de los problemas principales actuales y futuros. Además, el estudio tiene que contemplar una propuesta de actuaciones a realizar, con estimación de coste económico incluida, y un listado de las entidades que deberían participar en la aplicación de las conclusiones.