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Viticast, el proyecto que reduce en un 40 % el uso de fitosanitarios en la vid

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Una investigación ha permitido desarrollar un modelo de inteligencia artificial que ayuda a predecir los ataques de hongos

12 oct 2021 . Actualizado a las 22:32 h.

Reducir el uso de productos fitosanitarios es ya un mantra que a diario se repiten todos los agricultores de España. Es una demanda de Europa e incluso de los consumidores, que reclaman cada vez más productos respetuosos con el medio ambiente. Y es por ello que esa premisa se ha convertido también en el objetivo de numerosos proyectos de investigación, como Viticast. El fin de esta investigación era averiguar si midiendo las esporas que hay en el ambiente se podían determinar las posibilidades que tenía un viñedo de sufrir un ataque fúngico. Los trabajos llegaron a su fin el mes pasado y la principal conclusión es que el sistema funciona. Porque utilizando los modelos de predicción diseñados se puede reducir el uso de fitosanitarios hasta en un 40 %.

«Hemos desarrollado un modelo de inteligencia artificial que combina datos meteorológicos, fenológicos y de presencia de patógenos en el ambiente para determinar las posibilidades que existen de que se produzca un ataque fúngico», explica Débora Franco, responsable de Monte Viticultura. Esta empresa lidera el proyecto de investigación, en el que también participan las bodegas Viña Costeira, Matarromera y Hacienda Monasterio, la Estación Fitopatolóxica de Areeiro, la Universidad de Vigo y la Fundación Empresa Universidade (Feuga). Colaboran además la Plataforma Tecnológica del Vino, la Asociación de Colleiteiros Embotelladores do Ribeiro y la Asociación Galega de Viticultura.

El proyecto se llevó a cabo en ocho fincas experimentales, en las que se instaló una estación meteorológica, un captador de esporas y donde los técnicos hacían un reporte semanal sobre el estado fenológico de la vid. «La recolección de esporas resultó ser muy trabajosa porque se recuentan en un laboratorio, así que decidimos diseñar un modelo que nos ayudara a predecir la presencia de las esporas, basado en la información meteorológica y en el estado fenológico de la planta», añade Franco. Y es que el objetivo final de toda esta investigación era optimizar el número de tratamientos fitosanitarios. «Decimos optimizar porque se trata solo de aplicar estos productos cuando exista un riesgo real y objetivo de ataque», cuenta Franco. Este sistema permite a las bodegas disponer de unos modelos «que van a decir cuál es el riesgo real de que se produzca una enfermedad, pero son los técnicos de viñedo los que deciden aplicar los tratamientos».