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La ceniza del volcán tiñe de negro el futuro del plátano canario

maría cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Kike Rincón

Los productores creen que la merma de producción no afectará al precio

12 oct 2021 . Actualizado a las 20:31 h.

«Galicia es un territorio muy platanero, hay mucho consumo de esta fruta». Lo dice el gerente de la Indicación Geográfica (IGP) Plátano de Canarias, Sergio Cáceres, y por eso no se sorprende de que a los gallegos les preocupe la producción o los precios que puede alcanzar una fruta que, como no podía ser de otro modo, consumen hasta con pan.

Y es que, diecinueve días después de que el volcán sin nombre entrara en erupción en Cumbre Vieja, en La Palma, su ceniza continúa tiñendo de negro el futuro del plátano canario. Y su influencia parece que va para largo, según explica el gerente de la IGP, un sello de calidad que ampara al 100 % de la producción de las islas. Sus consecuencias, explica Cáceres, no solo afectarán al volumen de producción porque «unas 40 hectáreas de terreno dedicadas a estos cultivos han quedado sepultadas bajo la lava y porque los métodos de riego de otras 400 han sido afectados por la lengua de fuego», también a su calidad porque «la ceniza -punzante como un cuchillo- deja unas cicatrices o rayas rosas en la piel del plátano que hacen que las frutas no cumplan con los estándares marcados por la UE para su comercialización. Aunque estén perfectas para su consumo, no pueden comercializarse por su aspecto externo». La isla de La Palma aporta unos 145 millones de kilos de plátano al año, lo que supone el 35 % de la producción de la IGP.

El problema de la ceniza, que parece que no se resolverá a corto plazo, está afectando a un 50% de la fruta que está en esas 400 hectáreas más afectadas por la lava, y a entre un 20 y un 30 % de los plátanos de plantaciones del resto de los municipios de la isla, un territorio de unos 80.000 habitantes en el que 10.000 familias viven directamente del plátano, según explica Sergio Cáceres.