Patrocinado por

El cereal de invierno salva la cosecha en la comarca de A Limia

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

AGRICULTURA

Agos Iglesias

La campaña se cerrará en los próximos días con unos 35 millones de kilos recogidos

13 sep 2021 . Actualizado a las 08:24 h.

Cada campaña, los agricultores de A Limia que cultivan cereal se encuentran con la misma duda: cosecha de invierno o de primavera. Hasta hace un par de años, la opción mayoritaria que se elegía en la comarca ourensana era la de invierno. Sin embargo, esa tendencia ha cambiado y ahora la apuesta se reparte, según explican desde el sector, aproximadamente en un 60 % para la opción de primavera y un 40 % para la de invierno. A la hora de buscar los motivos, hay que mirar como casi siempre sucede en cuestiones de agricultura, en la climatología. «Nos últimos cinco ou seis anos era frecuente que as choivas de outono e inverno complicaran a colleita. Iso fixo que se fosen cambiando as tornas e a xente decidira apostar máis polo cereal de primavera», explica Servando Álvarez, responsable del Centro Agrogandeiro del Inorde en A Limia.

Esa apuesta a los agricultores les salió este año regular. Un problema fitosanitario con la presencia del hongo roya -ataca al trigo principalmente cuando se produce un alto nivel de humedad- en la recta final de la campaña, debido a las lluvias que se registraron durante el mes de julio hizo que buena parte de esa recolección se quedara por el camino. En términos globales, la campaña del cereal en la comarca de A Limia se despliega en una superficie que ronda las 14.000 hectáreas. La cifra objetivo que se marca cada año el sector es la de alcanzar los 50 millones de kilos de cereal recogido. Sin embargo, en este 2021 la cifra se vio reducido por ese problema fitosanitario a entre 35 y 40 millones de kilos. Todavía no puede darse por finalizada la recolección, toda vez que hay en torno a un 10 % de la producción en los campos, pero lo cierto es que a los agricultores les será muy complicado buscarle a ese producto ya una salida en el mercado. «Con ese 10 % que está pendente debe segarse e gardalo no almacén para tratar de darlle saída máis adiante cando estea máis seco ou usalo para o gando», señala Servando Álvarez. Y es que el cereal que tiene un nivel de humedad que supera el 18 % suele quedarse ya fuera del circuito comercial, porque puede dar problemas a la larga en su conservación.

A la hora de poner cifras a la rentabilidad de cada hectárea que se explota en la comarca ourensana hay que diferenciar, por tanto, entre el de invierno y el de primavera. En el primero de los casos la producción media se situó en los 5.000 kilos por metro cuadrados, llegando a alcanzar en parcelas concretas hasta los 7.000 kilos. En el caso del producto que se plantó para la cosecha de primavera, la cifra se rebajó considerablemente hasta los 3.000 kilos, aunque en algunos casos esa cifra se vio mermada hasta las 1.500. «Foi para estes agricultores unha campaña regular tirando a mala», concluye el responsable del Centro Agrogandeiro del Inorde en A Limia.