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La estrategia del sector vitícola: más tierra para viñedo y ayuda para hacer crecer las bodegas

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

LOLITA VAZQUEZ

Medio Rural presenta el plan que definirá el futuro de las comarcas vitivinícolas gallegas y que, entre otras cosas, apuesta porque las empresas colaboren para lograr la internacionalización

24 ene 2023 . Actualizado a las 18:42 h.

El sector vitícola gallego precisa crecer. Necesita más plantaciones, porque así lo demandan las denominaciones de origen, y que sus bodegas alcancen un tamaño que garantice su rentabilidad. Estas son, a grandes rasgos, las principales conclusiones que se pueden extraer de la nueva Estratexia de dinamización económica, territorial e turística das comarcas vitivinícolas, que presentó la Consellería do Medio Rural. El documento, que incluye 46 medidas y 299 acciones estructuradas en siete ejes, quiere ser la base para «mellorar o posicionamento duns viños de calidade, aumentar a súa competitividade en mercados nacionais e internacionais e transformar a capacidade de xeración de valor do territorio aproveitando os seus recursos de xeito sustentable», aseguró el conselleiro, José González.

El documento «contempla moitos deberes para moitos axentes», reconoció el titular de Medio Rural, quien destacó que el vino «ten que ser máis que un produto, ten que ser un elemento dinamizador». Para conseguirlo, uno de los ejes de este plan se centra en la producción de uva, pues hay denominaciones en las que es más grande la demanda que la oferta. Para paliar esta situación, se apuesta por aplicar la Lei de Recuperación da Terra Agraria, «con programas específicos de movemento de terras, recuperación de superficies abandonadas e reestruturacións parcelarias que permitan dispoñer ás explotacións de tamaño suficiente para garantir a súa rendibilidade económica», añadió González. Recordó que las denominaciones habían presentado proyectos para solicitar hasta 10.000 hectáreas de terreno, es decir, el doble de la superficie con la que cuenta actualmente la comunidad. Y se comprometió a que, en el proyecto piloto de polígonos agroganaderos en el que está trabajando la consellería y que se va a poner en marcha el próximo año, «haberá polo menos un polígono de viñedo en cada denominación».

Los derechos de plantación

Estas actuaciones irán parejas con la mejora de la gestión de las autorizaciones de viñedo, más conocidas como derechos de plantación, que Medio Rural quiere gestionar con una normativa autonómica que permita recuperar derechos de superficie abandonados, crear una reserva de autorizaciones en cada denominación y facilitar el acceso a estas autorizaciones de los pequeños viticultores. En este mismo eje, el documento propone identificar las necesidades de formación que tiene el sector y reforzar los servicios de asesoramiento a las bodegas, lo que se hará a través del plan de mejora de las oficinas agrarias. También apuesta por definir un sistema de seguimiento de los costes de producción en las explotaciones, para poder conocer con certeza su importe. Y, por último, prevé incorporar la agricultura de precisión y las nuevas tecnologías para avanzar hacia una producción más sostenible y ecológica, logrando un residuo cero o, por lo menos, una valorización de los residuos que genera, siguiendo así las directrices de la Unión Europea de lucha contra el cambio climático.

Otro de los ejes se centra en las bodegas y también aquí es necesario «reforzar o seu tamaño para darlle capacidade competitiva», explicó González. Para ello se hace preciso impulsar proyectos de colaboraciones entre pequeñas bodegas, de almacenamiento y embotellado, y facilitarle el acceso a créditos para que incrementen su tamaño. También se propone mejorar la formación de los directivos en gestión empresarial y evaluar las posibilidades de implementar un grado de viticultora y enología, además de cursos de FP Dual.

El documento prevé, además, realizar un informe sobre la necesidad de introducir en las normativas de las denominaciones mecanismos de regulación de la oferta plurianual, para compensar las variaciones anuales que sufren las producciones. También se quiere evaluar la posibilidad de distinguir unidades geográficas menores con particularidades específicas y promover contratos entre viticultores y bodegas de mayor duración. En este sentido, se apuesta también por consolidar las relaciones entre viticultores y bodegueros, basándolas en la negociación y abriendo foros de diálogo en cada una de las denominaciones de origen. «Queremos facer de Galicia un referente do enoturismo e darlle un pulo aos viticultores e adegueiros. Facendo Galicia vitivinícola, facemos Galicia rural», concluyó el responsable de Medio Rural.

Crear la marca paraguas Vinos de Galicia, pero respetando a las denominaciones

La estrategia incide en la necesidad que tiene el sector del vino de colaborar. «Temos que loitar por incrementar a dimensión do sector, fomentando a colaboración entre as denominacións para afondar na internacionalización», aseguró González, quien quiso dejar claro que «hai que ir cara unha integración máis aló das fronteiras das denominacións, pero tendo en conta as singularidades de cada unha delas», añadió. En este contexto, el plan aconseja también poner en marcha una marca paraguas, Vinos de Galicia, que ayude a abrir nuevos mercados nacionales e internacionales.

Con el fin de fomentar esa colaboración, se creará una entidad en la que participarán agentes de las cinco de nominaciones de origen, la Xunta y otros actores del ámbito de la investigación y los mercados. Y precisamente también con el objetivo de aumentar esa colaboración se diseñará la marca Vinos de Galicia, dentro del Galicia Calidade. Para darla a conocer se diseñará un plan de difusión en los mercados nacionales e internacionales.

En cuanto a los mercados, el plan apuesta por diseñar el mapa de posicionamiento de los vinos de Galicia en los distintos segmentos del mercado, diversificar el porfolio de vinos en las denominaciones de origen hacia vinos más ecológicos y equilibrar la presencia de los vinos gallegos en los distintos canales de distribución. También propone poner en marcha un foro continuado de conocimiento, debate y análisis sobre la evolución, tendencias y retos que afronta la comercialización de vinos. Para fomentar la transformación digital, la estrategia propone un plan de conectividad e impulso de la digitalización, que llevará parejo un programa que permita dotar a todas las bodegas de Galicia de Internet de calidad, algo que ahora no sucede.

 

Eliminar restricciones para implantar bodegas en suelos rústicos

M. Alfonso

«Turísticamente, estas comarcas vitivinícolas teñen moito que dicir. O viño é un recurso cun altísimo potencial e ten que ser un instrumento de loita contra a despoboación», aseguró la directora xeral de Turismo, Nava Castro, que también participó en la presentación. Es por eso que el sexto eje de esta estrategia se centra en buscar fórmulas para convertir el enoturismo gallego en un referente nacional e internacional. Para ello, plantea acciones como eliminar las restricción a la implantación de bodegas y complejos enoturísticos en suelos rústicos, incorporar nuevas categorías de alojamientos turísticos vinculados con el enoturismo y realizar campañas de concienciación sobre las oportunidades de este negocio, apoyándolo con líneas de ayuda.

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