¿Quién defiende y quién come el pulgón? Así es la convivencia en el huerto

Decenas de insectos, reptiles y mamíferos conviven con las plantas en las huertas, manteniendo el equilibrio del ecosistema

Larva de mariquita, un insecto que se come el pulgón
Larva de mariquita, un insecto que se come el pulgón

redacción

Un huerto es como una ciudad, un cúmulo de calles y avenidas subterráneas abarrotadas de biodiversidad donde las plantas conviven con insectos, reptiles y mamíferos. Cada uno de ellos desempeña una función para mantener el equilibrio del ecosistema. Conocer la función que desempeñan en esa heterogénea comunidad es descubrir un mundo en miniatura que engancha. 

Las mariquitas, con el aspecto inocente y vistoso que le otorgan sus pintas negras sobre fondo rojo, son las grandes depredadoras del pulgón. Les encanta. Pero estos pequeños insectos que atacan las hortalizas tienen un ejército de guardaespaldas que, como explica Leticia Pan de Horta Millarada, «literalmente pastorean ao pulgón para que ningún bicho os coma». Y lo hacen por puro interés. Porque les encanta la melaza que sueltan. Por eso, aunque las hormigas no dañan los cultivos, fomentan la supervivencia del pulgón protegiéndolo.  

Mientras en los túneles que surcan el subsuelo, las lombrices también tienen su función: «Airean a terra porque escarvan nela e os seus excremento son moi bos para as plantas. As miñocas comen a materia orgánica e despois as súas deposicións son moito mellor asimiladas pola planta que a materia orgánica propiamente dita».

Otros animales u insectos que guardan los cultivos por su poder depredador frente a las plagas son también los sírfidos porque cada una de sus larvas es capaz de comer hasta 700 pulgones en diez días. Aunque son muy parecidos a las abejas o a las avispas no presentan ningún peligro.Para diferenciarlas hay que mirarlas a los ojos porque los tienen bastante más grandes que una avispa o una abeja. Esta avispilla lo que hace es parasitar los huevos o las larvas de muchos insectos para ir alimentándose de ellos desde dentro.

En los huertos gallegos hay también una plaga muy común, sobre todo en los tomates: la tuta, un insecto con alas grandes de tonos marrones. Para frenarlo, lo que se hace es optar a la lucha biológica. En ese caso hay que llevar turistas a esa pequeña ciudad que es el huerto, son insectos que, de no hacer sueltas, no darían abasto para combatir la plaga. 

Y luego también hay que hablar de la función de los escánceres o las culebras, como depredadores de los ratones. Hasta los murciélagos son buenos porque adoran comer mosquitos o moscas. 

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