Y este grelo ¿realmente es de Galicia?

La berza es un producto tan arraigado en nuestra comunidad que no dudamos nunca de su origen; solo la IXP garantiza que es gallego al 100 %

Resulta curioso que en Galicia haya escasez de grelos. «Realmente carencia de grelo no hay, lo que hay es carencia de grelo amparado por la IXP», aclara el presidente de la indicación geográfica protegida, José Andrés de la Fuente. Y la misma opinión comparten en A Rosaleira, empresa que se dedica a meter en conserva esta verdura tan gallega. «Lo que está desapareciendo es el grelo gallego, porque no se le está dando el valor que debería», argumenta Luis de Lorenzo, portavoz de la firma. Sostiene que los consumidores gallegos tenemos tan interiorizado que el grelo es una verdura de Galicia, que nunca dudamos de su origen. La realidad es que hasta aquí llegan también berzas de otras comunidades y hasta de Portugal.

Sucedió en su día con los pimientos tipo Padrón, que a pesar de ser típicos de esta región ahora llegan a nuestros mercados provenientes de países del norte del África, por poner un ejemplo. En Galicia hay todos los años una abundante cosecha de grelos, pero no son tantos los que superan todos los trámites para poder lucir la contraetiqueta de la IXP. «Nosotros queremos que la gente se apunte a producir grelo de calidad y las industrias conserveras quieren ese grelo con IXP, porque sin identificar hay muchos», añade de la Fuente. La misma opinión comparten en A Rosaleira. «Todo el mundo parte de la base de que el grelo es gallego porque sí, pero lo cierto es que a mi nadie más que la IXP me lo puede garantizar», sostiene de Lorenzo. De ahí que A Rosaleira, por ejemplo, solo envase esta verdura si trae el certificado de su origen.

Cosecha escasa

El problema es que la cosecha de grelos del pasado año fue escasa por las condiciones meteorológicas. «En Santiago, en la época de la nabiza cayó un granizo de tamaño pelotas de golf que rompió las hojas y eso tiene que volver a brotar, lo que a la planta le cuesta más», cuenta Luis de Lorenzo. Eso provocó un aumento en los precios de la verdura en fresco, por lo que mucha gente optó por venderlo de esa forma. La situación afectó, especialmente, a la cosecha con IXP. «Fue muy escasa, pero es que hubo también un descenso en el número de productores tanto en el año 2018 como en el 2019, que ahora parece que se está recuperando otra vez», añade su presidente. Y es cierto. Según los datos facilitados por la Consellería do Medio Rural, hace solo seis años había más de doscientos productores que se dedicaban al cultivo del grelo con IXP. Ese número ha ido descendido y en el 2018 fueron solo 165 los agricultores que cultivaron esta verdura, que en el pasado ejercicio se quedaron reducidos a 114. La primera consecuencia que tuvo ese descenso fue que la producción también es muy inferior desde hace un par de ejercicios. Por ejemplo, en el año 2017 se cultivaron 242.504 kilos de grelo de Galicia, que en el 2018 fueron 157.321 kilos y que en el 2019 se vieron reducidos a 128.897 kilos. También descendieron drásticamente las hectáreas plantadas, que en el 2018 fueron 64 y, un año después, 81.

Desde la IXP tiene claro que hay espacio para más productores. «Cuesta trabajo informar a la gente de que la indicación da un valor añadido al producto. Las conserveras que no están en la IXP pueden comprarlo en otras parte o incluso usan los que provienen de invernadero, que no están amparados por la indicación», asegura el presidente. Insiste en que existe un interés entre las industrias conserveras por poder contar con más productores, para poder incrementar sus producciones. «Necesitamos más productores», ratifican en A Rosaleira. Pero más agricultores de grelo de Galicia, de ese que viene con un certificado que garantiza que creció en una finca al aire libre en cualquier lugar de la geografía gallega.

Una inversión muy baja que, además, puede complementar a otros cultivos

A Rosaleira es la primera interesada en que la indicación geográfica protegida cuente cada vez con más productores. Porque esta es la única forma en la que podrán seguir elaborando sus conservas. Por eso, en vista de los problemas que tuvieron el pasado año, hace unos meses iniciaron una serie de conversaciones con productores que estaban interesados en venderles grelo. «Convencimos a la gente de que se dé de alta en la IXP, no tiene más problema que declarar la superficie que van a plantar y sacar los kilos que corresponden», argumenta de Lorenzo.

«Luchar porque haya grelo de Galicia es nuestra pelea, aunque sea una lucha de quijotes»

Explica el portavoz de la firma que dedicarse al cultivo del grelo no supone un gran riesgo económico. «Es un riesgo más bien bajo porque la semilla es barata», asegura. Pero es que, a mayores, el grelo es un cultivo que se complementa muy bien con otros. «Hay mucha gente que tiene cereal y que plantaba grelo para devolverle a la tierra algunos nutrientes. Nosotros los estamos convenciendo de que ese grelo puede darle también una rentabilidad económica a mayores», asegura. Explica, además, que en A Rosaleira se comprometen a recoger toda la producción de una finca, siempre que esté certificada por la IXP. «Yo siempre digo que el mercado del fresco es más fluctuante, pero lo nuestro es como un plazo fijo», argumenta. Y considera que el proyecto de esta conservera encaja a la perfección «con esa generación de jóvenes que trabajan en el campo y que necesitan una mayor seguridad». Confía en que esta estrategia dé resultado y que en los próximos años «tengamos más cosecha», concluye.

Más productores para que la cosecha de este año sea más abundante

La recuperación de la cosecha del grelo de Galicia pasa por incorporar más productores a las filas de esta indicación geográfica. Desde el consello regulador aseguran que eso se ha logrado este año y que, en esta campaña que ahora está comenzando, «participan nuevos productores de la provincia de Lugo, concretamente de A Mariña y Lourenzá», argumenta. Por eso confía en que la producción de este año sea superior a la del pasado ejercicio. Pero es que, además, añade, las condiciones meteorológicas son por ahora mejores que las registradas el pasado ejercicio, de ahí que las perspectivas también sean buenas.

«Esperamos que esta cosecha sea mejor que la del año pasado. La verdad es que por ahora las cosas van bien», explica el presidente de la IXP. La incorporación de nuevos productores permite mirar al futuro con cierto optimismo y se ha dejado sentir, también, en el número de hectáreas que se plantaron en esta ocasión. El año pasado, por ejemplo, solo hubo ochenta hectáreas de Galicia en las que se cultivo el grelo con IXP. En esta ocasión, esta cifra ha crecido ya hasta la cien hectáreas. «Hemos tenido años en los que llegamos a las 120 hectáreas, es probable que entre este año y el que viene podamos volver a recuperar esas cifras», asegura de la Fuente.

«Yo creo que luchar porque haya grelo de Galicia es nuestra pelea, aunque sea una lucha de quijotes», añaden en A Rosaleira.

El ciclo del grelo ha comenzado en Galicia y las primeras nabizas han llegado ya a los mercados de toda la comunidad. Por ahora, las previsiones son muy buenas. Las condiciones meteorológicas no han sido muy desfavorables y hay abundancia de esta verdura. Ahora, es necesario que la situación se mantenga y, sobre todo, que bajen las temperaturas. Porque es necesario el frío para que, de la planta en la que salieron las nabizas, nazcan los primeros grelos. Será a partir del próximo mes de enero cuando esta verdura se encontrará en su mejor momento.

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