La herida causada en el sector agroalimentario por la guerra de los aranceles no cierra

Planas califica de «error estratégico» el mantenimiento por parte de Estados Unidos de unas tasas adicionales que perjudican seriamente al sector primario


redacción

El choque entre los dos gigantes de la industria aeronáutica, Boeing y Airbus, vertió en octubre del año pasado una lluvia de cascotes sobre el sector agroalimentario europeo. Diez meses después, con una pandemia por medio, las piezas de aquel choque continúan minando campo y mar. Tanto España como la UE esperaban que el presidente norteamericano Donald Trump fuera más flexible y retirara los aranceles adicionales del 25 % que impuso en octubre a algunos productos agroalimentarios. Sobre todo después de que el Ejecutivo español acordara el pasado 23 de julio con Airbus modificar los términos de las ayudas de lanzamiento concedidas al A350 para adaptarlas a precios de mercado. Pero Donald Trump no lo fue. Aunque la sangre no llegó al río porque no subió las tasas a los productos españoles como especulaban algunos, no cerró la herida porque tampoco las retiró.

Los «modestos cambios» anunciados este miércoles, que entrarán en vigor el 1 de septiembre,  han sacado de la lista algunos productos de Grecia y Reino Unido para añadir otros de Francia y Alemania

El mantenimiento de las tasas adicionales hace que el jarro de agua fría que vertió sobre el sector agroalimentario a finales del año pasado continúe provocando más de un estornudo a este lado del Atlántico. En Galicia, por ejemplo, el vino, las conservas o los quesos son los que más sufren este palo en la rueda que viene a sumarse a los grandes obstáculos que impone el coronavirus covid-19 a la comercialización de sus productos. 

«Es un error estratégico incluir la alimentación en las represalias comerciales». Esa fue la categórica reacción del ministro de Agricultura Luis Planas a la decisión estadounidense. Su departamento, junto con el de su homóloga de Comercio, Reyes Maroto, lanzaron un comunicado en el que pedían diálogo al Gobierno norteamericano para poder llegar a un acuerdo equilibrado para ambas partes.

En la nota remitida explicaban que «la UE y España consideran que, por mutuo interés y especialmente en las circunstancias económicas actuales, deberían suspenderse los aranceles que perjudican innecesariamente a la economía española y comunitaria, y retomarse de forma urgente las negociaciones para resolver el conflicto». Además recuerdan que la OMC emitirá próximamente su decisión de arbitraje en el caso paralelo de la UE contra Estados Unidos sobre subvenciones ilegales a Boeing. «La UE _recoge el comunicado enviado_ espera que las negociaciones permitan no tener que ejercer sus propios derechos de sanción, cuando la OMC establezca el nivel de contramedidas autorizadas en el caso de Boeing y que pueda llegarse a una solución consensuada en beneficio mutuo que garantice el desarrollo del sector aeronáutico de ambas partes».

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
0 votos
Comentarios

La herida causada en el sector agroalimentario por la guerra de los aranceles no cierra