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«As acelgas, as espinacas que ían para a feira... foron para as pitas e os porcos»

m. cedrón / P. Ameixeiras REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Máximo Lema muestra una lechuga como las que tuvo que acabar dando a las gallinas.
Máximo Lema muestra una lechuga como las que tuvo que acabar dando a las gallinas. ANA GARCIA

Agricultores como Máximo Pose que tenían todo listo para ir a la feria de Carballo del pasado jueves tuvieron que tirar el género al suspenderse en el último momento. Un día después volvieron a autorizarse.

09 may 2020 . Actualizado a las 10:48 h.

Tenía todo preparado, perfectamente colocado en manojos. Porque Máximo Lema estaba listo para regresar al mercado de Carballo, como llevaba haciendo cada jueves y domingo desde hace más de 20 años hasta que el pasado mes de marzo las ferias quedaron suspendidas para evitar la expansión del coronavirus. Pero en el último momento, cuando ya había arrancado las verduras de su huerto y sacado el plantón de cebolo de la tierra, le llamaron para decirle que no se apurara porque la Delegación del Gobierno había ordenado a través de la Guardia Civil suspender la feria cuya celebración había autorizado dos días antes la Consellería de Medio Rural.

Máximo Lema se vio entonces en un brete. ¿Qué iba a hacer con toda aquella verdura? Porque aguantar, no aguanta mucho tiempo fresca. Perder no la perdió, pero no le quedó otra más que usarla para alimentar al ganado. «As acelgas, as espinacas... foron para as pitas e os porcos», explica.

Este agricultor de Cabana vive de lo que cultiva en su invernadero y luego comercializa en la feria. Más que molestarle la paralización de los mercados debido a una pandemia que, como dice, «non é culpa de ninguén», lo que le fastidia son los cambios de rumbo de las administraciones: «Levamos semanas sen ter ningún ingreso e veñen con estas. Non chamei a ninguén para que reabriran a feira, pero que non digan que as abren e despois que non», apunta. Y lo peor no le ha pasado a él porque, como dice, «coñezo xente que foi ao mercado central de A Coruña para mercar froita, unhas cereixas, para despois levar á feira. Gastaron 500 euros ou por aí e despois non houbo mercado».

Ahora parece que la feria del domingo va a celebrarse. Al menos es lo que intentará el Concello, después de que ayer por la mañana la Delegación del Gobierno oficializara mediante una carta remitida a la Consellería de Medio Rural la autorización de los mercados locales, pero únicamente para la comercialización de productos agroalimentarios o plantas destinadas a replantar las huertas de consumidores particulares. Lo mismo que había autorizado la Xunta en una resolución publicada en su web el lunes. Maximino, Maxi, volverá a recoger la verdura de su huerto pero, como dice, «vou agardar ao sábado despois das oito».

En su carta la Delegación del Gobierno justifica una autorización que llega poco más de un día después de haber ordenado la paralización de algunos mercados en que, tras elevar la consulta a la Abogacía del Estado en Galicia, fue esta quien le dio luz verde a las ferias. 

Un policía local cerraba el miércoles la verja del recinto del mercado de Monforte

La Delegación del Gobierno remite por carta la autorización para que se reabran los mercados agroalimentarios

Somos Agro

La Delegación del Gobierno ha oficializado ahora la autorización para reabrir los mercados locales con productos agroalimentarios. Lo ha hecho remitiendo esta mañana una carta al conselleiro de Medio Rural en la que, después del baile de directrices de los últimos días, explica que estos quedan autorizados tras haber elevado consulta a la Abogacía del Estado en Galicia.  Atrás quedan cuatro días de incertidumbre. No solo en el seno de los ayuntamientos, también entre los agricultores que aguardaban por la comercialización de unos productos perecederos que tienen los días contados.

Porque el lunes la Consellería de Medio Rural levantó la prohibición de celebrar mercados locales con productos agroalimentarios que había decretado en marzo, asumiendo por el estado de alarma esa competencia municipal. Aunque hubo concellos que prefirieron esperar para organizar con calma las medidas de seguridad que, obligatoriamente, han de adoptar en ellos, otros como el de Betanzos o el de Ordes no perdieron el tiempo y los celebraron. Pero el martes por la tarde, la Guardia Civil llamó a algunos gobiernos locales que tenían previsto reabrir el mercado el miércoles para paralizarlo. El de Carballo, que tenía anotados unos sesenta puestos, fue uno de ellos. La sorpresa fue que ese mismo miércoles municipios como Viveiro tuvieron feria. Y justo al final del día, la Guardia Civil fue la que volvió a llamar a los concellos donde antes había paralizado la feria para decirles que podían celebrarla. La confirmación de la orden llegó esta mañana a la consellería con la carta de la Delegación. 

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