«No puedo vender a restaurantes, ni a mercados, ni en ferias ecológicas»

Ana Isabel Martínez Cancio, productora de huerta ecológica de Vilalba, explica que el estado de alarma está reduciendo la distribución de pequeños productores


vilalba / la voz

El capón y el queso de San Simón da Costa tienen en Vilalba una bien ganada fama, que los ha convertido además en embajadores del municipio. Sin embargo, el perfil agropecuario del extenso ayuntamiento vilalbés no se entiende ni se describe sin la actividad agrícola, que en algunos casos se ha adaptado a los tiempos y a sus exigencias. A ese grupo pertenece Ana Isabel Martínez Cancio, que está al frente de la explotación A Horta da Sancoveiga.

Su capacidad emprendedora parece más que acreditada, puesto que se implicó en la puesta en marcha de una explotación con gallinas y con hortalizas hace varios años. La empresa en la que trabajaba cerró, y entonces, en lugar de suponer que la crisis le afectaba, más bien decidó pensar que se le presentaba una oportunidad. Creyó que por ser mujer, por tener hijos, por vivir en una zona rural y por tener problemas auditivos- le iba a ser más difícil conseguir otro empleo, y así , impulsada por su afán de superación, comenzó la experiencia llamada A Horta da Sancoveiga.

Pasaron cinco años, y el rumbo inicial, sin desviarse del todo, se rectificó un poco, puesto que la explotación se orientó a la producción ecológica. Que la decisión se tomó con firmeza se comprueba con el hecho de que no solo logró el alta en el Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega) sino también en el órgano correspondiente de Asturias.

La enumeración de los productos que cultiva -su explotación está en la parroquia de Sancovade- demuestra que la variedad preside su huerta: repollo, acelga, calabacín y pepino son algunos de sus frutos, a los que se añaden plantas aromáticas y medicinales. La cadena de distribución está clara desde hace años: «Vendo en ferias y mercados, restaurantes y tiendas especializadas», dice.

Martínez Cancio asegura que siempre le gustó la agricultura ecológica, que le parece respetuosa con el medio ambiente y una actividad de futuro. Por el medio, en cambio, se ha cruzado un presente inesperado y contundente, ya que el estado de alarma, derivado de la propagación del coronavirus, ha forzado el cierre de negocios hosteleros y la cancelación de ferias y mercados. Como otras personas que se dedican a la misma actividad, esta productora de Vilalba nota la situación: «Las ventas son muy bajas. No puedo vender a restaurantes, ni a mercados, ni en ferias ecológicas», explica.

Hace varios días, el Craega an anunció su disposición a facilitar la venta on-line de sus productores, y en su página web hay un enlace en el que se accede a algunos de ellos, no solo productores de huerta sino también distribuidores de otros productos. La responsable de A Horta da Sancoveiga es una de ese grupo, y no duda de la ventajas que pueden derivarse de la medida, porque confía en que así se abrirán nuevas vías. Ella dispone de venta directa, y ahora manda también algo de producción a dos tiendas especializadas de Lugo, pero cree que así la distribución puede aumentar.

Mientras tanto, mantiene la actividad en su finca, convencida de que la agricultura ecológica favorece la salud de las personas.

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