«Levo apañado moitos grelos, pero este ano teño o corpo moi relaxado»

Marina Cendán, agricultora de Abadín, afirma que la cosecha es por ahora inferior a lo habitual por las lluvias de otoño


vilalba / la voz

Acercándose el carnaval y estando el invierno en su ecuador, con la temporada de cocidos en su apogeo, hay que volver la vista al campo para comprobar cómo están algunas cosechas. El grelo anda por uno de los momentos de mayor consumo, aunque algunas previsiones que hace semanas eran poco favorables se están cumpliendo. Marina Cendán, agricultora de la parroquia de Baroncelle (Abadín), asegura que este 2020 no parece tener probabilidades de pasar a la historia por la producción de grelo.

El lluvioso otoño pasado es una de las principales razones de que el grelo destaque ahora por su escasez. Ya lo fue el final del verano, momento en el que se plantan los nabos. Pero en octubre y noviembre, además, arreciaron las precipitaciones, por lo que tampoco las nabizas, primeras hojas del nabo, salieron como otros años.

A estas alturas, de Marina Cendán sale un balance muy inferior al de otras campañas de grelo: «Moitos levo apañado, moitos levo vendido. Este ano non hai que apañar, teño o corpo moi relaxado», explicaba ayer. En su opinión, las lluvias otoñales causaron un daño notable. «Nalgunhas terras, non chegou a medrar», manifestó.

Tan excepcional es la situación de este 2020 que también tomó medidas inusuales en su trabajo habitual. Ella, que abona las fincas de nabos con estiércol y con purín procedentes del ganado vacuno, compró algo de fertilizante para que el crecimiento llegase a tener algo de concreción. De todos modos, en algunas parcelas sí ha recogido grelos pese a la escasez habitual. «Os que deron saído son bos, pero este non é un bo ano», asegura.

Sin embargo, ni la escasez de este año ha reducido el interés que los grelos de Abadín en general y los de Baroncelle en particular despiertan en esta época del año. Cendán ha recibido encargos y peticiones de clientes que desde hace años compran su producción, aunque este año tiene menos verdura que ofrecer.

Lo que ocurra en las próximas semanas es una incógnita, aunque con algunas pistas sobre el balance final. Marina Cendán opina que si el tiempo mantiene la tendencia habitual del comienzo de este mes, sin apenas lluvias y con temperaturas superiores a las propias del invierno, todavía habrá esperanza de alguna mejora para los devotos de los grelos. «De feito, xa está a mellorar; pero non haberá a colleita doutros anos», dice.

Para el sábado 22 está prevista una nueva edición de la feria Expogrelo, que se celebra en Gontán y que organiza el Concello de Abadín con carácter anual para promocionar esa verdura en un momento del año en el que suele estar en su apogeo. Ese día se verá si la cosecha efectivamente ha mejorado algo o si, por el contrario, se mantienen unas expectativas que cultivadoras como Marina Cendán comentan ahora con escepticismo.

Una recogida en la que a veces domina el mal tiempo

El cultivo de grelo no requiere tanta atención como, por ejemplo, el de la patata, en el que los meses pasados entre la plantación y la recogida requieren varias operaciones y más atención. Lo que sí tiene el grelo es una recogida en la que puede aparecer el mal tiempo. «Teño apañado con neve», recuerda Marina Cendán. Este año, en cambio, el tiempo no ha sido malo, aunque las abundantes lluvias del otoño son un poderoso adversario.

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«Levo apañado moitos grelos, pero este ano teño o corpo moi relaxado»