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La cosecha de grelo, entre algodones

X.M.PALACIOS / A. LÓPEZ VILALBA / LA VOZ

AGRICULTURA

ALBERTO LÓPEZ

El cultivo acusa la larga temporada de lluvias del otoño, y el precio es por ahora más alto que en otros años, aunque aún se venden nabizas en algunos mercados

20 ene 2020 . Actualizado a las 09:54 h.

La temporada de cocidos está prácticamente iniciada, y ya se sabe que el tocino, el lacón o la oreja, además de las patatas, requieren su guarnición de grelos. Hay lugares -algunos municipios de A Mariña, por ejemplo- donde ya se están vendiendo los primeros grelos, pero la impresión sobre el futuro de la cosecha es por ahora algo incierto.

La explicación parece fundamentalmente meteorológicas. Un otoño en el que abundaron las lluvias ha traído una cosecha por ahora irregular, pero además ha generado unas expectativas que en algunos casos están alejadas del optimismo. Por el contrario, en algunas zonas sí se están empezando a recoger y se constata interés en el mercado por esta verdura.

«Un ano pobre». Así se expresaba ayer Marina Cendán, agricultora de Baroncelle (Abadín). Para esta vecina del municipio abadinense, habitual cultivadora de grelos, los nabos necesitan algo de lluvia para su desarrollo, pero ella matiza: «Non tanta, nin tan cedo coma este ano pasado», recalcó.

Poco después del comienzo de la cosecha vinieron ya semanas de lluvias, lo que influyó en un crecimiento más escaso que otros años: «Así como naceron, así quedaron», dijo. ¿Queda margen de mejora para salvar la temporada? Cendán, cuyas fincas suman aproximadamente una hectárea, tampoco lo descarta.

En una línea más bien pesimista se mueve también Xulio Rodríguez, presidente de la SAT Labregos de Lugo. «Están estragados», dice este agricultor mindoniense. Aunque los grelos no son el cultivo más abundante en sus fincas, sí admite que el tiempo no ha contribuido ni contribuye al crecimiento: «Están enchoupados», afirma.

Frente a esos puntos de vista, de Javier Miranda, empresario hortícola de Riotorto, salen palabras favorables. En un municipio como el suyo, en el que abundan las fincas en pendiente, la lluvia parece haber dañado el terreno menos que en zonas más llanas. Él está empezando a recoger grelos en terrenos que suman en total unas 15 hectáreas, repartidas entre Riotorto y Pacios (Castro de Rei). Por ahora, dice, se percibe interés en el mercado, lo que sin duda puede estar relacionado con la falta de mercancía en otros lugares. El precio, un euro por kilo.

En mercados como el de Lugo, aún es posible comprar nabizas mientras en otros lugares están ya los grelos a la venta. El de ayer, por ejemplo, fue un día de buenas ventas, y pasado el mediodía quedaban pocos manojos. Antes se habían vendido a 1,25 o 1,50 euros.