Una bodega de O Baixo Miño arranca la vendimia en Rías Baixas

El calor de septiembre permite muestrear y recoger con la mejor graduación


o rosal / la voz

La vendimia de este año será al punto. Las altas temperaturas con las que ha arrancado septiembre posibilitará recolectar el momento óptimo de maduración de la uva. Por primera vez una bodega de O Baixo Miño (comarca en la que se recoge el 10 % del total de la producción de la Denominación Rías Baixas) comienza la vendimia antes que las del Tea (con un 30 % del total). «Llevábamos un retraso en la maduración, pero este verano de septiembre lo ha equilibrado así que ya hemos comenzado por el Marqués, que es como llamamos aquí a la variedad del loureiro», explica el enólogo da Lagar de Fornelos, Ángel Suárez. Es al punto, porque las benévolas previsiones para la campaña de recogida posibilitará programarla de manera escalonada para cortar en el mejor momento de graduación.

En el caso de Lagar de Fornelos, que es la bodega que dio el pistoletazo de salida a la campaña en el área metropolitana de Vigo, esa marca está en los doce grados, la mínima para meter la tijera. Viticultores y enólogos, harán pues los controles a pie de campo al ritmo que marque la propia maduración, revisando los parámetros de concentración de azúcar y acidez de la uva cada dos días ya que el calor de septiembre promete una cosecha en el punto óptimo.

Será pues una de las vendimias más tranquilas ya que también el estado de la uva es muy bueno. El Consello Regulador avanzó una posible merma del 5 % en la producción respecto al año pasado, que se cerró con 38.595.306 kilos de uva, un 1,9 % menos a su vez que la del 2017. Sin embargo, los cálculos son menos benévolos en las comarcas de O Baixo Miño y del Condado y A Paradanta.

«Sabemos que la calidad de la cosecha va a ser estupenda, porque ya se ve en las fincas, pero quizás la producción baje hasta un 7 % respecto a la última y recolectaremos unos 250.000 kilos», indica María Acuña, de la bodega nevense Viña Nora. Ellos arrancan hoy, al igual que Señorío de Rubiós, otro de los buques insignia de la comarca y también rebajan la cosecha a entre un 5 y un 7 %, «porque la floración fue más avanzada pero después llegaron las lluvias y el frío».

O Condado suele recolectar una semana antes que O Rosal pero la naturaleza es la que marca los tiempos. «Tanto calor hizo que alcanzasen un buen grado pero la acidez estaba más alta, por eso se retrasó la vendimia a esta semana, esperando a que la acidez fuese la óptima», explican los técnicos de Señorío de Rubiós, donde se preparan para recoger durante las próximas semanas unos 900.000 kilos.

Prevén un nivel de aromas y de equilibrio de acidez y azúcares especialmente bueno en los blancos de Señorío de Rubiós, «porque el período estival fue muy suave con temperaturas moderadas y precipitaciones frecuentes, con un final marcado por el tiempo seco, que nos permite realizar la vendimia en el momento ideal». Para los tintos, «está siendo un final de verano muy favorable pero aún necesitamos unos días para que alcance su máxima expresión, que se traducirá en color, grado alcohólico y acidez compensadas».

Las cantidades son más ajustadas en O Baixo Miño. «Ya nació menos uva que el año pasado pero además el pedrisco que cayó el 25 de abril afectó mucho así que, de media, la producción caerá un 10 %», estima Ángel Suárez. La recolección comenzó de forma tímida, por la Loureir y la Treixadura y el grueso, al igual que en la finca vinícola más grande de Galicia, que es la de Altos de Torona arrancará entre hoy y el jueves.

Sus previsiones son más halagüeñas ya que confían mantener la cantidad y calidad del 2018. Su responsable de viticultura, Susana Gulín, incide en la idoneidad climatológica para una exquisita recolección. «En la zona de O Rosal se experimentaron temperaturas frías durante la época de la floración del viñedo acompañadas de granizo. Pese a esa inestabilidad, la uva se encuentra en muy buen estado y la favorable climatología de estos meses favorece la maduración paulatina de la uva, lo que contribuye a la calidad de la cosecha al conseguir un mayor equilibrio entre su grado alcohólico y su acidez», destaca la experta. «Las bodegas volverán a contar este año con uva de gran calidad», avanza el director de la bodega, José Torres.

Más de 800 temporeros

Entre las dos subzonas de la Denominación de Orixe Rías Baixas, emplean durante estas semanas a más de 800 personas. Muchos de ellos repiten pero la subida del salario mínimo ha animado la demanda, que vuelve a superar la oferta. «Es un trabajo más atractivo porque el salario subió a unos 900 euros así que cobran la parte proporcional», señala Ángel Suárez.

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