Buenos augurios bajo el viñedo

Las perspectivas en las cinco denominaciones de origen gallegas son buenas y, a pesar de los bruscos cambios meteorológicos, la vid se desarrolla a buen ritmo

No ha habido heladas. Tampoco fuertes granizadas que pusieran en riesgo los pequeños brotes. La cosecha de vino en Galicia ha logrado superar, y con nota, la primera fase de su crecimiento en la práctica totalidad de las denominaciones gallegas. En las cuatro regiones del interior empiezan a respirar tranquilos, pues los últimos años han sido duros por los daños causados por episodios meteorológicos adversos. Es Rías Baixas la que, en esta ocasión, ha atravesado más dificultades. Pero ninguna grave. En la denominación del albariño fue en la única donde hubo algo de granizo y fuertes vientos, que causaron algunas roturas en la vegetación. También es de las pocas donde han aparecido las primeras manchas de mildiu, pero sin mayor problema. Los viticultores están acostumbrados a tratar con esta enfermedad y la plaga parece, por ahora, controlada.

«Estamos contentos. Naceron bastantes acios e están moi sans», explica Nuria Álvarez, técnico del consello regulador de O Ribeiro. Las últimas precipitaciones apenas han afectado al viñedo y las perspectivas son buenas. «Levamos unha semana de adianto», insiste. La misma opinión comparten en Monterrei. «Está perfectamente. Non houbo incidencias e agora temos temperaturas bastante altas e humidade, co que as plantas están desenvolvéndose a un ritmo importante», cuenta Miguel López, técnico del consello. Este año apenas han tenido problemas con las heladas, que en ejercicios anteriores se llevaron por delante buena parte de la producción. «Nalgún momento houbo algo de risco, pero quedou en nada», sostiene. Reconoce que este ha sido un invierno seco «pero en abril tivemos precipitacións abundantes que foron favorables para o desenvolvemento da vide».

En la Ribeira Sacra la sensación es la misma, tranquilidad. «Este é un ano moi tranquilo, no que todo vai ben», explica el presidente del consello regulador, José Manuel Rodríguez. «Hai boa temperatura, bo tempo e levamos unha semana ou dez días de adianto co que sería a media», añade. Recuerda que el año pasado, el mildiu se convirtió en un problema «porque estivo chovendo sen parar ata finais de xullo». Sin embargo, en esta ocasión, la enfermedad no ha hecho su aparición, aunque los viticultores siguen pendientes de la vid por si acaso. También en Valdeorras la cosecha avanza a buen ritmo. Las condiciones meteorológicas no han supuesto un problema y ni siquiera el mildiu ha hecho acto de presencia por el momento. «Choveu aí atrás un par de días, pero agora fai sol e a vide está ben», argumenta Rodrigo Enríquez, técnico del consello regulador. También en esta denominación llevan unos años duros. «Tivemos moito mildiu e colleitas mermadas así que confiemos en que agora nos toque un ano bo», afirma.

Rías Baixas, muy pendiente para controlar las primeras manchas de mildiu

La denominación de origen del albariño es donde las condiciones meteorológicas han causado más inconvenientes. Por fortuna, la incidencia ha sido pequeña, explican los técnicos. «Apareceron algunhas manchas de mildiu nalgunhas explotacións, pero por agora non hai afeccións relevantes», asegura Diego García, director técnico de Paco & Lola. «Os que estiveron atentos e deron tratamentos non teñen case nada», añade Alberto Barral, de Condes de Albarei. Ambos coinciden en que los viticultores tienen que estar muy atentos para aplicar los tratamientos, pues durante los próximos días se darán de nuevo condiciones para que esta se reproduzca.

Problemas han ocasionado también los temporales. «O vento da hai unhas semanas rompeu bastantes pámpanos e nalgún caso hai rotura e deterioro da vexetación», asegura García. «Hai follas danadas pola sarabia de hai semanas e o vento da semana pasada rompeu algúns brotes, pero aínda está por ver se vai influír na floración», añade Barral. Está previsto que, a finales de este mes, Rías Baixas entre en el proceso de floración. Y, para entonces, los técnicos confían en que haya unas condiciones meteorológicas más tranquilas. «O ideal sería ter bo tempo», asegura Barral. La cosecha de este año va, por ahora, con más de una semana de adelanto. 

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