Recuerdos de un herrero de Ferramulín

Miguel Lemos, uno de los últimos artesanos de O Courel, rememora su antiguo oficio


quiroga / la voz

El herrero Miguel Lemos es uno de los escasos artesanos que quedan en la sierra de O Courel, como representantes de una época en la que las aisladas poblaciones de la zona debían autoabastecerse de numerosos útiles y productos. Desde hace 48 años vive en el pueblo de Ferramulín, que conoció en unas condiciones muy diferentes a las de hoy.

Miguel Lemos, que ya pasó la barrera de los 70 años, recuerda que en torno a 1960 la localidad -que hoy cuenta solo con un puñado de vecinos- rondaba la treintena de habitantes. Por entonces todavía estaban en uso las tradicionales fraguas, donde se preparaban y arreglaban todo tipo de herramientas y utensilios de uso doméstico. «Na aldea había dous veciños que foron ferreiros de toda a vida, un era coñecido polo Ferreiro dos Menores e o outro polo tío Manuel do Torrón -recuerda Miguel- e eu tamén traballei moitos anos de ferreiro. Amañaba todo tipo de ferramentas, facía fouces, coitelos, ferraba as galochas [zocas] con ferraduras e uns cravos chamados pinchos?».

El artesano no solo desempeñó su labor en Ferramulín, sino que también se movió a otros lugares para ofrecer sus servicios. Una vez -recuerda- pasó ocho días seguidos en Quintela, en la vecina provincia de León. «Tiñan fragua pero non había ferreiro e eu arranxei as ferramentas dos doce veciños que vivían na aldea», explica.

Taller bien conservado

Hace ya bastantes años -por estar jubilado y por motivos de salud- que Miguel Lemos no tabaja en su fragua. Sin embargo, aún conserva en buen estado gran parte de los elementos del taller, como el fuelle, el yunque y el torno. También puede mostrar cuchillos, hoces y otros utensilios fabricados por él.

En la actualidad dedica parte de su tiempo libre a trabajar la madera de forma artesanal, una afición a la que dedica varias horas al día. Fabrica réplicas exactas, a escala reducida, de carros del país y aperos de labranza tradicionales, que él llama simplemente «xoguetes». Suele tallar yugos de los tipos conocidos como palmela -propios de la zona de Quiroga- y redondo, utilizado en la provincia de León. Como materia prima emplea madera de fresno y para tallar las piezas echa mano de varias herramientas: formón, trencha, lima, lija, escofina y navaja. «A maior parte das pezas teñen moito traballo de navalla, é a ferramenta que máis uso», señala. Aprovecha a menudo unas viejas navajas de afeitar que desbasta pasándolas por el esmeril y manipulándolas un poco para poder utililizarlas como herramientas de talla.

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