El enólogo Raúl Pérez rescatará su albariño sumergido en una batea desde el 2010

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El enólogo del Bierzo, en una imagen del 2008, mientras rescataba varias botellas sumergidas en una batea y todavía no se había dejado crecer su característica barba
El enólogo del Bierzo, en una imagen del 2008, mientras rescataba varias botellas sumergidas en una batea y todavía no se había dejado crecer su característica barba MARTINA MISER

El vino ha permanecido quince años a veinte metros de profundidad en las aguas de la ría de Arousa. El gurú del Bierzo pronostica que habrá preservado sus tonalidades más verdosas y ganado notas salinas

01 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La imagen se remonta a julio del 2008. El prestigioso enólogo Raúl Pérez, un auténtico gurú en el mundo del vino, se sumergía en una batea para tantear el estado de una serie de botellas. Ya entonces investigaba mano a mano con Rodrigo Méndez, de la bodega Forjas del Salnés, las posibilidades de maduración de los rías baixas bajo el mar. Pérez no lucía todavía las luengas barbas que con el paso del tiempo se han convertido en una de las señas de su imagen personal. El caso es que un par de años más tarde, en el 2010, el maestro del Bierzo introducía en las aguas de Arousa sus primeros albariños Sketch. El miércoles 9 de septiembre, regresará a aquella mejillonera al frente de una expedición que zarpará de Cambados, formada por un velero y un barco grúa: su objetivo, rescatar sus elaboraciones submarinas tras una crianza superior a los quince años.

Raúl Pérez no estará solo en su empeño. Le acompañará de nuevo Rodri Méndez, y con ambos el chef Ugo Chan, que se encargará de asar a bordo buenas chuletas de buey gallego. «Proceden de un ejemplar vendido esta primavera por más de catorce mil euros, con noventa días de maduración», explica Xosé Portas, gerente de la distribuidora Discarlux, quien también formará parte de la partida. Al igual que Nemanja Borjanovic, propietario del asador Ibai de Londres, el influencer británico Toby Inskip, Luis Gutiérrez, catador de la Guía Parker en España, y el presentador Carlos Latre.

Los vinos de crianza sumergida, explica el enólogo, gozan de mayor complejidad aromática al ganar notas salinas. El albariño madurado bajo las bateas ha permanecido a veinte metros de profundidad todo este tiempo. «Comprobaremos cómo ha preservado sus tonalidades más verdosas», predice Pérez, quien considera que las rías gallegas constituyen el enclave perfecto para ello «gracias a la continua mecida de las corrientes, la temperatura constante, la oscuridad total y la presión elevada».