Normativa, sostenibilidad, costes y falta de relevo generacional obligan a los ganaderos a tomar decisiones cada vez más complejas. El asesoramiento técnico de CLUN se convierte en una herramienta clave para garantizar la viabilidad de las explotaciones
Durante décadas, el eje de una explotación láctea se centró casi exclusivamente en producir leche de calidad y cuidar del ganado. Sin embargo, el contexto actual ha transformado profundamente esta realidad. Hoy, una granja es también una empresa que debe gestionar inversiones, cumplir una normativa cada vez más exigente, responder a criterios medioambientales estrictos y mantener la rentabilidad en un escenario marcado por la volatilidad de los costes y los precios.
En este entorno, los ganaderos y ganaderas se enfrentan a retos que van mucho más allá del manejo animal. La falta de relevo generacional, la dificultad para encontrar mano de obra cualificada o la complejidad administrativa son solo algunos de los desafíos que condicionan el futuro del sector.
Ante esta realidad, el acompañamiento técnico se ha convertido en un factor determinante para la sostenibilidad económica y ambiental de las explotaciones.
Un sector sometido a una presión creciente
Entre las principales preocupaciones del sector lácteo destaca la dificultad para disponer de base territorial suficiente, un concepto clave para entender muchas de las exigencias actuales. Contar con hectáreas suficientes no solo permite producir forrajes propios, sino que resulta imprescindible para cumplir con los límites de carga ganadera y gestionar correctamente los purines y estiércoles generados en la explotación.
A esta cuestión se suman las exigencias medioambientales derivadas de la normativa vigente, especialmente de los Reales Decretos de Nutrición de Suelos y de Ordenación Bovina. Ambos textos legales actúan de forma conjunta y obligan a las explotaciones a demostrar que disponen de superficie agraria suficiente y que gestionan adecuadamente los nutrientes, tanto minerales como orgánicos.
Esto se traduce en obligaciones concretas como la elaboración de un plan de abonado, el mantenimiento de un cuaderno de explotación actualizado, la justificación documental de la base territorial o la correcta gestión de las deyecciones ganaderas, incluyendo sistemas de almacenamiento adecuados y con capacidad suficiente.
«Para que una explotación puede ser ambientalmente viable debe adaptar el plan de abonado a la superficie disponible», explica Rosa Otero desde el área técnica de CLUN (Cooperativas Lácteas Unidas), una cooperativa que agrupa a miles de ganaderos y que ofrece a sus socios un servicio integral de asesoramiento.
La importancia de justificar el uso de la tierra
Otro de los focos de preocupación habituales es la necesidad de justificar el derecho de uso de las parcelas declaradas, especialmente en el marco de la Política Agraria Común (PAC). Ya no basta con trabajar una tierra «de hecho»: la explotación debe poder demostrar documentalmente que dispone de ella de forma legal y durante el tiempo necesario.
Contratos de arrendamiento, cesiones documentadas o acuerdos entre propietarios y explotaciones son fundamentales para que esas parcelas computen a efectos de base territorial, cálculo de carga ganadera o aplicación de purines. Sin esta documentación, la tierra no cuenta, lo que puede derivar en sanciones, pérdida de ayudas o devolución de importes ya percibidos.
A todo ello se suma la burocracia creciente. La gestión diaria de una explotación implica hoy atender numerosos trámites: desde la compra de insumos hasta la prevención de riesgos laborales, pasando por la factura electrónica, las declaraciones medioambientales o el cumplimiento de los registros obligatorios.
«El ganadero actual está muy formado en bienestar animal y manejo, pero muchas veces carece de formación empresarial», señalan desde CLUN. Esta brecha es precisamente uno de los ámbitos donde el asesoramiento marca la diferencia, aportando apoyo en la toma de decisiones estratégicas y ayudando a interpretar datos económicos y normativos.
Asesoramiento técnico para tomar mejores decisiones
El servicio de asesoramiento de CLUN acompaña a las explotaciones en aspectos clave como el análisis de costes de producción, la detección de puntos de mejora, la planificación de inversiones o la tramitación de ayudas públicas. El objetivo no es solo cumplir con la normativa, sino hacerlo de forma eficiente y sostenible en el tiempo.
Uno de los servicios más valorados por los socios es la elaboración de estudios de viabilidad económica, especialmente cuando se plantean inversiones importantes o procesos de fusión entre explotaciones. Estos estudios se realizan a petición del ganadero y permiten anticipar el impacto económico de una decisión a medio y largo plazo.
Los estudios de viabilidad de CLUN se basan en una previsión a diez años y contemplan distintos escenarios, teniendo en cuenta la variabilidad del precio de la leche y de los costes de alimentación. Habitualmente se trabajan tres hipótesis: una opción neutra con precios actuales, un escenario desfavorable con incremento de costes y bajada del precio de la leche, y una tercera hipótesis con una posible mejora del precio, calculada a partir de la evolución del mercado en la última década.
Este enfoque permite al ganadero tomar decisiones con mayor seguridad y realismo, aunque no está exento de dificultades. «La principal traba sigue siendo la burocracia, sobre todo a la hora de obtener licencias cuando se trata de inversiones en obra», reconoce Otero desde el servicio técnico.
El asesoramiento de CLUN también promueve buenas prácticas medioambientales que ayudan a cumplir la normativa y, al mismo tiempo, mejoran la eficiencia de las explotaciones. Entre ellas destacan el dimensionamiento adecuado de las fosas de purín para evitar vaciados forzados en épocas prohibidas, el uso de sistemas de aplicación que reducen las emisiones de amoníaco o el mantenimiento de franjas sin fertilizar junto a ríos y regatos.
Otras prácticas habituales incluyen el incremento de superficie con cultivos fijadores de nitrógeno o el mantenimiento de praderas permanentes que actúan como filtros naturales, contribuyendo a la protección del suelo y del agua.
La necesidad estratégica de un buen asesoramiento
En un contexto de cambios normativos constantes y creciente presión social y ambiental, contar con un asesoramiento técnico especializado ya no es una opción, sino una necesidad. «Hoy es crucial estar asesorados para poder demostrar la sostenibilidad económica y medioambiental de nuestras explotaciones», subrayan desde CLUN.
El acompañamiento técnico permite a los ganaderos centrarse en su actividad productiva con la tranquilidad de saber que las decisiones se toman con información, criterio y respaldo profesional. Porque, en la actualidad, producir leche ya no es suficiente: gestionar bien la explotación es la clave para garantizar su continuidad.