El sector forestal del norte de España reclama acción urgente para frenar las plagas que amenazan el suministro de madera
SOMOS AGRO
Aserraderos y asociaciones advierten que la expansión de patógenos como el nematodo del pino y la banda marrón puede comprometer la producción y la viabilidad del sector en unos diez años si no se actúa de inmediato
22 nov 2025 . Actualizado a las 19:13 h.El pasado 4 de noviembre Francia hizo pública la aparición del primer caso detectado en el país de nematodo (Bursaphelenchus xylophilus) del pino. El descubrimiento de este gusano microscópico originario de Norteamérica en Seignosse, en el departamento de las Landas (Nueva Aquitania) ha puesto de nuevo en guardia al sector forestal del País Vasco. Porque aunque el nematodo fue detectado por primera vez en Europa en Portugal, en 1999, para dar el salto a España en el 2008 [en Galicia fue detectado por primera vez en el 2010 en el concello de As Neves], hasta el momento no ha llegado a esta comunidad azotada, en cambio, por el hongo de la banda marrón (Bursaphelenchus xylophilus) que incluso obligó en el 2020 a trasladar el Bosque de Oma.
La alerta desatada en País Vasco a raíz de la aparición de este caso en Francia confirma que además de su ubicación geográfica, al norte de la Península, hay algo que tienen en común Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Navarra. Es que sus bosques se enfrentan a amenazas cada vez más frecuentes como el hongo de la banda marrón (Lecanosticta acicola) o el nematodo (Bursaphelenchus xylophilus) que atacan directamente a sus árboles, mermando la capacidad productiva de sus montes. Esa es la razón por la que la industria forestal y de la transformación de estas comunidades pide a sus respectivos gobiernos autonómicos medidas fitosanitarias efectivas que garanticen la materia prima en el entorno cercano, ya que como recuerdan son muchos los aserraderos que se abastecen en los montes de su entorno cercano.
De hecho, advierten de que de no lograr revertir el escenario actual temen que el desarrollo del sector quede comprometido en el plazo de unos 10 años. El escenario, como añaden, es especialmente alarmante en Cantabria, donde indican la existencia de una falta de plantaciones y de mantenimiento de las masas forestales productivas de monte público.
El asunto fue uno de los temas expuestos por los representantes del sector de estas comunidades del norte peninsular en el II Encuentro Atlántico Forestal Madera, organizado por la Federación empresarial de aserraderos y rematantes de madera de Galicia (Fearmaga) y que se celebró en Santiago. Allí había representantes de colectivos como la Asociación Asturiana de Empresarios Forestales, de la Madera y el Mueble (Asmadera); la Asociación Provincial de Empresarios de la Primera Transformación de la Madera de Lugo (Lugomadera); la Asociación Cántabra de Empresarios de la Madera y del Comercio del Mueble (Acemm); la Asociación de la Madera de Euskadi (Baskegur); la Asociación de Empresarios de la Madera de Navarra (Ademan) y de Fearmaga.
¿Y qué pasos ha dado Galicia para tratar de avanzar en esta materia? Durante la clausura del encuentro el director de la Axencia Galega da Industria Forestal (XERA), Alfredo Fernández Ríos, destacó algunos de los proyectos que se están llevando a cabo en el Centro de Investigacións Forestais de Lourizán para mejorar las especies de coníferas. De hecho, tres años después e haberse detectado el nematodo en Galicia, el programa de mejora genética desarrollado en Lourizán introdujo la resistencia al nematodo. El reto ahora está en poder transferir al mercado la planta capaz de aguantar el ataque del gusano en cantidad suficiente y a un precio que puedan asumir los propietarios forestales.
Pero las demandas de los representantes del sector reunidos en Santiago no se quedan en poner freno a las plagas para asegurar la materia prima. El exceso de burocracia para poder sacar madera del monte fue otro de los asuntos que se pusieron sobre la mesa. Y hablaron de casos en los que para realizar una corta de madera se han tenido que solicitar hasta doce actos administrativos en diferentes administraciones. Según los representantes de las distintas asociaciones que participaron en el encuentro esta es «una gestión inasumible para las pequeñas y medianas empresas».
Y también abordaron el reglamento de la UE contra la Deforestación (EUD), que garantiza el consumo de productos de madera de origen forestal sostenible, protegiendo de esta forma a consumidores, empresas y recursos forestales. En este sentido, la industria reiteró la idoneidad de que se utilicen los mecanismos existentes para cumplir las exigencias de Europa. De ahí que recordaran que las empresas forestales ya están sometidas a diferentes controles para garantizar su origen, «solo es necesario que estos mecanismos se conecten directamente con Traces (sistema de información de la Comisión Europea), de este modo, con un único trámite administrativo se cumpla con exigido por la normativa de las comunidades autónomas y la europea.
Después está el problema de mano de obra. Pero esa es otra historia.
