Bruselas da un giro a su propuesta de presupuesto para la PAC para frenar el rechazo del Parlamento

Somos Agro REDACCIÓN / LA VOZ

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DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Sugiere un objetivo de gasto rural que fija dedicar al sector agrícola un 10% de los planes nacionales como mínimo. La cantidad se sumaría al monto previsto para la PAC y para la PPC

10 nov 2025 . Actualizado a las 19:45 h.

Parecía claro que la Comisión Europea movería ficha después de la carta enviada por los cuatro principales grupos representados en el Parlamento europeo (populares, socialdemócratas, verdes y liberales) a la presidenta Úrsula Von der Leyen mostrando su descontento con la nueva fórmula para la política agraria común (PAC) recogida en la propuesta de Marco Financiero Plurianual (MFP) para el período 2028-2034.

El documento recogía el descontento del campo y del mar que, pese a los argumentos esgrimidos por el Ejecutivo europeo, veían en la propuesta un claro recorte de fondos para sectores que entienden como estratégicos para garantizar la soberanía alimentaria de Europa. Y antes del debate de la carta que está previsto para este miércoles en el Parlamento europeo, la Comisión Europea se mostró dispuesta a realizar ajustes en la propuesta, tal y como se indica en un documento remitido al Parlamento el domingo y al que ha tenido acceso Efe. Entre otras cosas, quiere establecer un objetivo de gasto rural que obligue a los Estados miembros a dedicar «al menos un 10 %» de los planes nacionales al sector agrícola, una cantidad que se añadiría al monto ya previsto para la Política Agraria Común y la Política Pesquera Común.

El documento se ha debatido hoy lunes en una reunión por videoconferencia entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; la del Parlamento Europeo, Roberta Metsola; y la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, cuyo país ostenta este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea y representa a los países: «Hemos aclarado y reforzado nuestros objetivos en tres áreas clave: asegurar el papel de las regiones, reforzar la identidad de la Política Agrícola Común y aumentar la gobernanza. Ahora tenemos un entendimiento sólido de las propuestas y un camino claro hacia delante», dijo Von der Leyen en un mensaje en redes sociales.

El rechazo del Parlamento se enfoca en la gran novedad de la propuesta planteada por la Comisión en julio, que consiste en aglutinar en un gran fondo _que se llevaría casi un tercio de los dos billones del presupuesto_ las ayudas regionales y agrícolas, además de las de pesca y las destinadas a migración y gestión de fronteras.

Los grupos parlamentarios proeuropeos creen que la centralización de las decisiones a nivel nacional socavaría el valor añadido del presupuesto comunitario y subrayan que los montantes asignados para la Política Agraria Común y la de Cohesión «representan una sustancial reducción en términos reales» con respecto al presupuesto anterior.

En el documento, Bruselas defiende que los planes nacionales «se han propuesto con el fin de crear un marco de programación más coherente, sencillo y eficaz para los Estados miembros y las regiones».

«Para reforzar aún más su identidad, el presente documento expone propuestas en los textos jurídicos para establecer un objetivo rural, reforzar el carácter común de la política agrícola común, seguir reforzando el papel de las regiones y la previsibilidad de sus asignaciones e identificar claramente la asignación mínima para la política pesquera común», apunta la Comisión. También se propone involucrar a las autoridades regionales en ciertas conversaciones con Bruselas sobre el presupuesto y otorgar tanto a la Eurocámara como al Consejo un papel más relevante en la negociación de estas cuentas multianuales, para las que las conversaciones ya se han iniciado de manera informal.

Fuentes del equipo de Metsola señalaron que, aunque siempre habrá sectores del Parlamento Europeo a los que la propuesta se les quede corta, la institución «ha recibido más o menos lo que quería» y las primeras impresiones de los líderes políticos es positiva.

El documento ha logrado, de momento, que los grupos parlamentarios no presenten esta semana una resolución de rechazo a la propuesta de presupuesto, que _si bien simbólica_ hubiera ahondado en la brecha institucional y complicado el inicio de las conversaciones. Fuentes socialdemócratas, no obstante, avisan de que en su opinión el documento sólo supone un «cambio cosmético» y no aborda el fondo de la cuestión.