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El ciclo biológico de la velutina se altera en la costa de Ferrolterra: «Este es el segundo año que no hiberna»

A. F. C. CEDEIRA / LA VOZ

SOMOS AGRO

Rafael Díaz Nieto, delegado de AGA Ferrolterra, en la Feira do Mel de Narón
Rafael Díaz Nieto, delegado de AGA Ferrolterra, en la Feira do Mel de Narón JACOBO AMENEIRO

Pequeños apicultores de la comarca tiran la toalla «porque con pocas colmenas no te cunde invertir en protegerlas»

01 mar 2024 . Actualizado a las 20:24 h.

La crisis climática ha alterado el ciclo biológico de la Vespa velutina nigrithorax. Entre febrero y marzo, las reinas fundadoras salen de su lugar de hibernación; en abril y mayo, cada reina fundadora inicia la construcción de un nido y realiza la primera puesta de huevos (cuando nazcan las obreras continuarán la obra, además de ocuparse de alimentar a la colonia); en septiembre nacen los machos y las nuevas reinas, que son fecundadas convirtiéndose en futuras reinas fundadoras; y a comienzos del otoño, estas abandonan el nido, para luego refugiarse para hibernar. En invierno, la fundadora del nido y las obreras se mueren.

Pero, como explica Rafael Díaz Nieto, delegado en Ferrolterra de la Asociación Galega de Apicultura, la temperatura de los últimos meses en la zona costera ha modificado el ciclo de la avispa asiática. «Llevan dos años sin hibernar. Este invierno no vino frío suficiente y prolongado, tuvimos algunos días muy fríos, pero fueron pocos. De hecho, los nidos están todavía prácticamente activos. En su ciclo habitual, las reinas acumulan mucha grasa, como los osos, para hibernar, y cuando el tiempo se estabiliza por encima de los doce grados, día y noche, ya se reactivan y comienzan su ciclo, con la construcción de nidos primarios», describe.

Manuel Ferreira, responsable de la Casa do Mel de Goente (As Pontes), cuenta que vio avispas cazando «hai un mes en San Sadurniño, e se cazan é que hai cría nos niños». «Estou case convencido de que na costa non invernaron, dous ou tres días de frío non son suficientes, elas son duras e aguantan», abunda. El apicultor de Cedeira Iago Vilela también ha visto «alguna suelta, hace dos semanas, cazando». «Será por este clima raro, cuanto menos extremo es el invierno más tardan en cerrar su ciclo anual», apunta.

Díaz Nieto aclara que aún es pronto para iniciar la campaña de trampeo. Díaz Nieto espera a capturar una media de seis ejemplares en cada una de las 25 trampas que ha colocado en distintos puntos de la comarca para iniciar el trabajo de divulgación. «Ahora se ve alguna, pero van a las colmenas, entran a intentar robar miel, no a comer abejas, «precisa». Ferreira coincide en que el momento para iniciar el trampeo preventivo «é cando veña a primavera, que non tardará, porque xa están abrindo as froiteiras». Los dos se muestran críticos con la Xunta y sostienen que, de haber actuado «doutra maneira» se podría «non erradicar, pero si controlar» la plaga, y ponen el ejemplo de otras comunidades del norte de la Península.

Ferreira señala que varios apicultores se han dado de baja y Vilela entiende que «los pequeños se rindan, porque con pocas colmenas no te cunde invertir en protegerlas». «Si no tienes dónde llevártelas [él practica la trashumancia] es imposible que te salgan los números —sentencia—. Puedes conseguir que no te mueran, luchando mucho, preservando las colmenas (arpas, pastor, placa solar), alimentándolas... pero eso es una ruina. Cada vez son más meses de presión, sin poder salir la abeja y teniendo que darles de comer. Yo, porque tengo muchas y no me importa».