Patrocinado por

Galicia sufrió el tercer mayor número de hectáreas quemadas en lo que va de siglo

Manuel Varela Fariña
m.varela SANTIAGO / LA VOZ

SOMOS AGRO

MANUEL VALCÁRCEL

Dos de cada tres trabajadores del servicio de prevención y extinción de incendios forestales de la Xunta trabajarán todo el año a partir del 1 de enero

08 nov 2022 . Actualizado a las 20:53 h.

El conselleiro de Medio Rural esperó a que finalizase la temporada de alto riesgo de incendios para comparecer en el Parlamento, por petición propia, y desgranar el balance de un año marcado por la virulencia de trece focos distintos que consumieron el 85 % del total de superficie quemada este año. Desde el inicio del año y hasta el 31 de octubre se quemaron 51.643 hectáreas de monte en Galicia, el tercer mayor registro en lo que va de siglo. Más de 16.850 fueron de superficie arbolada, la mayoría tras la tormenta que dejó más de 600 rayos en la comunidad a mediados de julio y causó 140 focos distintos. 

«Galicia non arde, Galicia quéimana», subrayó José González para alertar sobre la intencionalidad observada en buena parte de los incendios registrados este año. Enumeró así los distintos focos detectados en un mismo incendio, la presencia de artefactos colocados para acelerar la combustión o las horas en las que es «imposible» que se iniciaran los fuegos. En lo que va de año se detectaron 1.609 incendios, de los que 1.313 se quedaron en conato al afectar a menos de una hectárea y solo 76 superaron las 20 hectáreas. La proximidad de las llamas a las casas obligó a activar en 26 ocasiones la situación 2, una cifra muy superior a la media de la última década, con seis veces al año. Así, más de 900 personas fueron desalojadas en 60 aldeas de O Courel y otras 500 tuvieron que abandonar sus viviendas en 20 aldeas de Valdeorras. 

González alertó sobre el contexto climatológico, con condiciones «extremas» en todo el verano. «Houbo unha situación extraordinaria de seca en todos os concellos dende maio ata hoxe», afirmó. Apuntó también a las altas temperaturas, con máximas de 44 grados recogidas en zonas del interior; las grandes tormentas sin precipitaciones; la simultaneidad de fuegos; la nocturnidad; o la carga de biomasa que dificultaron la extinción de los fuegos. También a la orografía, con pendientes del 50 % que los servicios de extinción tuvieron que salvar en los incendios de O Courel. El conselleiro pidió además colaboración ciudadana para denunciar fuegos o actividades incendiarias a través de los teléfonos 085 y 900 815 085, que recibieron 325 llamadas este año. «Algunhas abriron liñas de investigación que deron despois a detencións», continuó. 

Llega tarde para la oposición

«Despois do tráxicos sucesos, a Xunta esperou a que chovera, literalmente, para explicar o que pasou este verán. Negouse a facelo durante a vaga de lumes», reprochó a José González la diputada socialista Carmen Rodríguez Dacosta, que acusó a su departamento de hacer una «política ineficiente» contra el fuego. Desde el BNG, María González Albert también criticó la demora del conselleiro en comparecer en el Parlamento. «No 2022 descubrieron o cambio climático», celebró la diputada nacionalista, que recordó que su grupo pidió el 19 de julio la intervención del titular de Medio Rural ante «unha situacion de extrema emerxencia». Ambas cuestionario también el número de efectivos de lucha y prevención contra los incendios.

A la hemeroteca de solicitudes de comparecencia que repasaron Rodríguez Dacosta y González Albert, el diputado del PP José Antonio Armada respondió señalando al escaño vacío de la portavoz del BNG, Ana Pontón, ausente en ese momento del hemiciclo. En las intervenciones también hubo tiempo para recordar la gestión forestal durante el bipartito, que sirvió a la diputada socialista para recordar la fotografía del expresidente Alberto Núñez Feijoo sosteniendo una manguera calzando mocasines en suelo quemado.

Medidas para el próximo año

José González anunció que dos tercios de los componentes del servicio de prevención y extinción de incendios forestales de la Xunta trabajarán todo el año a partir del 1 de enero, ya que estos puestos de trabajo de nueve meses se extienden ahora a doce. Se pone también en marcha un proceso de funcionarización para que «moitos deles poidan adquirir a condición de funcionario». 

El conselleiro informó en el Parlamento de un paquete de veinte medidas para «facer fronte a esta lacra». Incluye mejoras estructurales como el incremento progresivo del tiempo de trabajo del personal de tres meses hasta los seis actuales de contratación. Se duplicarán además las brigadas helitransportadas públicas de la Xunta, creando tres nuevas que se sumarán a las ya existentes en Marroxo, Campiño y Vilarmaior. «É unha aposta decidida por un dispositivo público que cada ano evidencia a súa profesionalidade e rigoroso traballo a prol dos montes galegos», expuso González. Se creará también un nuevo grupo formado por profesionales especializados para la lucha contra los fuegos más virulentos. Esta unidad de análisis de los fuegos permitirá la «acumulación de coñecemento, mellorando as accións a levar a cabo ante este tipo de incendios». 

La Consellería destinará el próximo año 20 millones de euros a mejoras en infraestructuras, como la construcción de tres bases de unidades operativas en los concellos de Muíños, Rianxo y Mondoñedo, además de la reforma integral de más de una decena de bases. Otra inversión relevante tendrá como objetivo renovar el parque móvil, con 10 millones para la adquisición de 18 vehículos motobombas ligeros y pesados, la renovación de casi 140 vehículos para las brigadas de seis meses y la compra de 20 equipos Batracio, unos tractores multidisciplinares para la prevención y extinción del fuego.

Defendió el éxito en la implantación de aldeas modelo y concentración parcelaria como medidas preventivas ante el fuego, amparadas en la Lei de recuperación da terra agraria de Galicia. En esta línea, apuntó a la tramitación de la nueva Lei de loita integral contra os incendios forestais, para la que pidió el consenso de todos los grupos. «Pode ser o seo dun gran pacto que saque os lumes do debate partidista e que procure un acordo sobre a política autonómica contra os lumes», animó el conselleiro.

Todas estas medidas preventivas permitirán trabajar en una superficie de más de 58.600 hectáreas y 5.780 kilómetros de pistas y otras vías de comunicación, señaló el titular de Medio Rural, consellería que el próximo año dispondrá de más de 679,2 millones de euros, una partida que aumenta algo más de un 5 % respecto al 2022 .

Casa quemada por las llamas en el gran incendio  de Valdeorras

Afectados por los incendios de Valdeorras: «Agora toca volver a empezar»

C. Andaluz

Han pasado cuatro meses, pero para muchos no ha sido tiempo suficiente como para curar las heridas. El incendio que asoló la comarca de Valdeorras a mediados del mes de julio está demasiado presente. Las llamas no acabaron solo con casas en varios núcleos de O Barco de Valdeorras, Rubiá y Carballeda de Valdeorras, algunas viviendas habituales y otras secundarias, sino que se llevaron mucho recuerdos y la historia de generaciones de familias. La visita de la conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, a O Barco este lunes para reunirse con los propietarios de inmuebles afectados, hizo aflorar los sentimientos.

Seguir leyendo