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El consumo de carne, de nuevo en el disparadero

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS AGRO

Tres organizaciones ecologistas presentan en Europa el Atlas de la Carne, un informe que aboga por reducir el consumo de productos de origen animal y pone en el punto de mira a la ganadería industrial

10 sep 2021 . Actualizado a las 17:08 h.

El consumo de carne está de nuevo en el punto de mira. El Atlas de la Carne, un informe elaborado conjuntamente por Amigos de la Tierra Europa, la fundación alemana Heinrich Bööll Stiftung y la ONG Bund füür Umwelt und Naturschutz (Federación para el Medioambiente y la Conservación), vuelve a poner en entredicho los sistemas de producción más intensivos por el impacto que tienen en el medio ambiente. El documento calcula que la producción de este producto aumentará en 40 millones de toneladas en el año 2029, alcanzando los 366 millones de toneladas anuales, y que los patrones actuales de consumo de carne en Europa son insostenibles en términos de salud y medio ambiente, informa la agencia Efe. Por eso propone reducir al menos en una cuarta parte la producción y el consumo de productos de origen animal.

ALBERTO LÓPEZ

El documento deja claro que, pese a que cada vez hay un consenso más amplio sobre la necesidad de reducir el consumo de carne para proteger la biodiversidad y el clima, los países aún no están tomando medidas para impulsar ese cambio, que los más jóvenes sí parecen apoyar. «Ningún país del mundo tiene una estrategia para reducir la producción o el consumo de carne», lamentó Christine Chemnitz, de la fundación Heinrich Bööll Stiftun. Preocupa, sobre todo, el impacto sobre el medioambiente que tiene esta actividad, teniendo en cuenta que la producción industrial de ganado y el cultivo de soja para fabricar piensos figuran entre los principales factores causantes de la deforestación. Tampoco Europa se libra de las críticas de este informe, pues considera que no ha adoptado de momento la acción política necesaria para la transición hacia un modelo de producción y consumo más sostenible. «Ni la Política Agrícola Común (PAC), ni la estrategia 'De la Granja a la Mesa' son suficientes para resolver el problema», señaló Stanka Becheva, de Amigos de la Tierra Europa. Es más, el documento muestra su preocupación por el acuerdo de libre comercio alcanzado con Mercosur, un pacto, dice , que «aumentaría la producción de carne y la deforestación y la violación de derechos humanos en Sudamérica».

Cambio de tendencias

Hoy en día, en la UE, los españoles son los que más carne comen según el informe, seguidos de los portugueses y los alemanes, mientras que los eslovacos y los búlgaros están en el extremo opuesto. Hay pocos datos fiables sobre el número de vegetarianos, veganos y flexitarianos (vegetarianos flexibles que en ocasiones comen carne) en Europa, aunque parece que las cifras están aumentando. En general, dice el estudio, los adultos jóvenes parecen están dispuestos a emprender el camino del cambio hacia unas dietas más sostenibles.