Patrocinado por

Europa recomienda aprovechar el cambio a ecológico para generar riqueza en el campo

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS AGRO

PALACIOS

En su consejos para la nueva PAC también insta aEspaña a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso de pesticidas y a mejorar el bienestar animal

13 abr 2021 . Actualizado a las 10:19 h.

Ahora que todos los países se encuentran inmersos en la redacción de sus planes estratégicos para la próxima Política Agraria Común (PAC), España entre ellos, la Comisión Europea ha analizado la situación de cada uno y ha elaborado un documento particular para cada Estado adaptado a su situación y con recomendaciones concretas. En el caso de España, el informe insiste en la necesidad de mejorar el reparto de las ayudas, eliminando derechos históricos, y en reducir la emisión de gases de efecto invernadero, que se ha incrementado en los últimos años. También apuesta porque ese cambio hacia un sector agrícola más ecológico y moderno se realice de una forma que ayude a generar más riqueza en el campo, apostando por el relevo generacional y por la creación de empleo.

Un sector agrícola inteligente

Es necesario contar con un sector agrícola inteligente y diversificado. Para ello se apuesta por promover con apoyo público explotaciones con visión de mercado, estimulando las inversiones en nuevas tecnologías y, sobre todo, en prácticas agrícolas más respetuosas con el medio ambiente. Otra de sus propuestas es la de fomentar la integración de los productores primarios mediante las organizaciones de productores, sobre todo, en aquellos sectores en las que no están reconocidas. Y hay también que mejorar la eficacia, la orientación y la distribución de la ayuda directa a la renta, destinándola a grupos de territorios homogéneos y eliminando el vínculo con referencias históricas.

Cuidado del medio ambiente

Para alcanzar los objetivos climáticos de la UE, España debe reforzar la tendencia actual al aumento de las superficies dedicadas a la agricultura ecológica. También precisa reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura apoyando cuestiones como la rotación de cultivos, la agricultura de precisión, la captura de carbono en suelos agrarios y la mejora de la gestión del estiércol. La tercera pata de esta recomendación es la de mejorar los cultivos para adaptarlos al cambio climático, utilizando para ello cultivos que precisen menos agua, sean más resistentes a la sequía y favorezcan el mantenimiento de los pastizales existentes. También hay que reducir el excedente de nitrógeno y fósforo, especialmente en las regiones con aguas subterráneas de baja calidad. Sus últimos tres consejos en este aspecto pasan por garantizar un uso sostenible del riego, poner coto a la pérdida de la biodiversidad y fomentar la gestión forestal sostenible, incrementando la multifuncionalidad de los bosques.