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Nutri-Score, el etiquetado que no convence ni a nutricionistas, ni a denominaciones de origen

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS AGRO

Consideran que no valora adecuadamente los alimentos y que no se adapta a la dieta mediterránea

17 feb 2021 . Actualizado a las 11:41 h.

La futura implantación en España del semáforo nutricional Nutri-Score, el sistema de etiquetado frontal con el que se quieren valorar las características de los productos alimentarios, está encontrándose cada vez con más detractores. Primero fueron los elaboradores de aceite de oliva, que solicitaron al Ministerio de Consumo quedar fuera de este sistema. Ahora, han sido las denominaciones de origen de toda España las que también reclamaron quedar al margen. Y ni siquiera la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (Fesnad) le ve ventajas a una calificación que «no se adapta a la dieta mediterránea», argumenta Ascensión Marcos, vocal de la junta directiva.

En vista de que España tiene pensando implantar la obligatoriedad del Nutri-Score, Fesnad ha evaluado a fondo este sistema de etiquetado frontal, que se basa en un algoritmo que otorga puntos positivos y negativos a un alimento en función de su composición. «El algoritmo no es claro, ya que está calculado a partir de la cantidad de energía de algunos nutrientes, sin considerar la porción o la frecuencia de consumo», asegura Marcos. Considera que tampoco está «bien ponderado, ni tiene en cuenta el grado de procesamiento de los alimentos, ni diferencia la calidad y procedencia de las diferentes proteínas».

No diferencia las grasas

Otro de los peros que le ven a este etiquetado es que no diferencia la cantidad y calidad de las grasas presentes, lo que provoca que productos como el aceite de oliva obtengan una calificación deficiente. En definitiva, este sistema de calificación «no se adapta a la dieta mediterránea» y es preciso «mejorar los criterios nutricionales de implantación» de este código en España.