Patrocinado por

Obtienen de restos de pino y eucalipto compuestos químicos con interés industrial

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS AGRO

JOSÉ ALONSO

Desarrollan nuevas técnicas para aprovechar los residuos de este tipo de maderas

13 feb 2021 . Actualizado a las 10:33 h.

Buscar una segunda vida a los residuos o poner en valor productos que, de otra manera, terminarán en un vertedero es uno de los objetivos de la economía circular. Y con esa idea en mente elaboró Lucía Penín su tesis doctoral. Esta investigadora del grupo EQ-2 de la Facultad de Ciencias de Ourense ha conseguido desarrollar nuevas técnicas para obtener de la madera compuestos químicos que pueden tener mucho interés industrial. Y lo ha hecho con dos tipos de madera que abundan mucho en Galicia, el pino y el eucalipto. Su trabajo obtuvo un sobresaliente cum laude.

«Partíamos de la madera de pino y eucalipto y queríamos saber si al fraccionarla, separando sus compuestos principales, se podían obtener compuestos de valor comercial», explica la autora de la investigación. Trabajó con los tres principales compuestos que se encuentran en la madera: la celulosa, la hemicelulosa y la lignina, con el objetivo de «tratar de aprovecharlos de forma individual». Las muestras fueron sometidas a un proceso de autohidrólisis, que emplea agua a diferentes temperaturas y a presiones muy altas y así consiguió separar la hemicelulosa, de la que pudo obtener hidroximetilfurfural. «Es un compuesto de base que puede tener mucho interés a nivel industrial. Es lo que se conoce como building block, un producto químico de base», afirma, que puede dar lugar a productos intermedios con aplicación en la producción de polímeros o combustibles.

Celulosa y lignina

La celulosa y la lignina, por su parte, fueron sometidas a un tratamiento de deslignificación en el que utilizó líquidos iónicos, «porque limitan más los problemas ambientales, permiten desarrollar nuevos productos y, además, se pueden reutilizar. Tienen otras ventajas frente a los disolventes», explica Penín. De la lignina se obtuvieron compuestos fenólicos como la vainillina o el siringaldehido. «Son diferentes productos químicos que tienen capacidad antioxidante y que se pueden aplicar en diferentes productos», asegura la investigadora. La celulosa, por su parte, fue sometida a un tratamiento de hidrólisis encimática y se obtuvieron disoluciones ricas en glucosa que pueden emplearse «para formular medios fermentativos que, a su vez, se pueden destinar a la producción de múltiples productos, como los biocombustibles»,

El estudio estaba enfocado a tratar de poner en valor los residuos que se generan, por ejemplo, tras la transformación de la madera. «Es una manera de revalorizar estos residuos, fraccionándolos y obteniendo nuevos compuestos», explica la autora. La importancia de esta investigación, añade la autora, «radica en que la lignina es uno de los componentes estructurales de las maderas, supone una parte cuantitativamente muy importante de estas y constituye la mayor fuente natural de compuestos aromáticos», concluye. Los resultados experimentales de esta tesis ya fueron publicados en ocho artículos de revistas de reconocido prestigio internacional.