Las organizaciones agrarias dicen que elevar la protección del lobo sería declarar la guerra al sector

Xunta y sindicatos gallegos colaborarán para intentar frenar la propuesta del ministerio, que ha convocado a las comunidades del norte a una reunión para tratar el tema el próximo lunes

Lobo herido tras ser atropellado en Dozón
Lobo herido tras ser atropellado en Dozón

Redacción / La Voz

Las tres principales organizaciones agrarias españolas han unido sus fuerzas para mostrar su rechazo a la propuesta de Transición Ecológica de elevar la protección del lobo. La Unión de Pequeños Agricultores (UPA), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) comparecieron de forma conjunta para pedir que no se lleve a cabo la inclusión del cánido en el Listado de Especies Silvestres de Protección Especial (Lespre). Hacerlo, aseguraron, «sería declararle la guerra al sector agrario», argumentó Miguel Blanco, secretario general de COAG. Mientras, en Galicia, la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, y el de Medio Rural, José González, mantuvieron un encuentro con los sindicatos agrarios en el que todos estuvieron de acuerdo en la necesidad de frenar las pretensiones de Transición Ecológica.

El ministerio ha convocado el lunes a los consejeros de Medio Ambiente de Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León, en principio, para hablar directamente con Teresa Ribero sobre el problema del lobo. Pero mientras eso no sucede, en esas comunidades se siguen sucediendo las manifestaciones en contra de elevar la protección del cánido. En Galicia, los conselleiros recogieron la preocupación que mostraron las organizaciones agrarias y explicaron que la comunidad lleva rechazando la propuesta desde que fue planteada. También se invitó a estas organizaciones a trabajar conjuntamente con la Xunta, con el fin de hacer que el Estado reflexione y apueste por abrir una línea de diálogo. Galicia, añadió el Gobierno gallego, apoyará las acciones conjuntas que impulsen las comunidades del norte, que acaban de acordar la creación de un foro científico-técnico sobre la gestión del lobo ibérico en los territorios con presencia continua de esta especie.

Unión de fuerzas

En Madrid fueron las tres principales organizaciones agrarias nacionales las que mostraron su postura crítica con la ministra. Denunciaron que ni siquiera se han encargado estudios nuevos para conocer cómo es la presencia del lobo en España. «Tenían que haber hecho una valoración científica con rigor y no solo dejarse aconsejar por los movimientos ecologistas», argumentó Pedro Barato, presidente de Asaja. Sostiene que «el lobo ibérico no está en peligro de extinción, está en fase de expansión» y por eso no entiende por qué se quiere elevar su protección en una decisión «que va más allá de la directiva comunitaria Hábitat». Por eso considera que «prohibir la caza del lobo no es proteger al lobo, es un ataque a los ganaderos». Tampoco está de acuerdo con que se utilicen las ayudas de la PAC para paliar los daños. «No estamos de acuerdo con tirar el dinero de la PAC para arreglar este desaguisado», concluye.

Una de las ovejas asesinadas por el lobo
Una de las ovejas asesinadas por el lobo

En el mismo sentido se pronunció Blanco, quien considera que la mayor amenaza para el lobo «es la ministra y el secretario de Medio Ambiente». Se pregunta qué sentido tiene modificar ahora el estatus del lobo, «cuando España es el país de la UE con más lobo y cuando las comunidades autónomas cuentan con sus propios planes de gestión del cánido. También recordó que las explotaciones ganaderas en extensivo, las más afectadas por el lobo, contribuyen a la gestión sostenible del territorio y son la principal arma contra los incendios forestales. «El lobo mata a 15.000 reses al año y creemos que la coexistencia exige regulación y control de la especie. No podemos aceptar que el lobo prolifere de manera descontrolada», afirmó. Tampoco comparte que sea la PAC la que tenga que hacer frente a estos daños. «Si se ordena la inclusión del lobo en el Lespre estarían declarando la guerra al sector agrario», concluyó.

«Los ganaderos nos sentimos despreciados porque no se nos ha tenido en cuenta», añadió Lorenzo Ramos, secretario general de UPA. En su opinión, se está intentando dar la imagen de que el lobo está sometido a cacerías indiscriminadas «y eso no es verdad». Considera que los que se encuentran en peligro de extinción son los ganaderos, que no entienden que Transición Ecológica tome la decisión sin haberlos tenido en cuenta. «No se tienen en cuenta los daños que sufren los ganaderos ni se les pregunta cómo se les puede ayudar. Cuando la ganadería en extensivo desaparezca ¿quién va a gestionar esos territorios?», se pregunta. Por eso reclama medidas de apoyo que permitan la convivencia del lobo y los ganaderos, un comité de expertos para controlar cuando sea necesario las poblaciones con acciones cinegéticas y ayudas especiales para los ganaderos, que tampoco considera que deban salir de la PAC.

Las tres organizaciones aseguran que han enviado cartas al Ministerio de Agricultura y al propio presidente del Gobierno para que Transición Ecológica rectifique su decisión. También están dispuestos a convocar acciones de protesta. «Si no fuera porque estamos en pandemia, nos estaríamos movilizando en toda España y loa ganaderos estarían delante del ministerio», aseguró Blanco, quien también afirmó que «habrá ocasión» de convocar protestas si esto no se corrige. «Nadie puede poner en duda de que con nosotros se puede negociar hasta la saciedad», argumentó Barato, quien también explicó que «vamos a hacer algún tipo de acción y la vía judicial no la vamos a abandonar».

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